Treinta proyectos de microempresa fueron expuestos ayer por estudiantes de colegios.
Fernanda Ormaza, de 17 años, reconoce su proyecto de hacer mermeladas, papillas y artesanías con achotillo como el “resultado de mucho esfuerzo, trabajo y creatividad”.
Su microempresa se llama Achomix y fue uno de los 30 proyectos estudiantiles que se presentaron ayer en la VI Macroferia Corpeducar 2008.
El evento, desarrollado en el Palacio de Cristal, reunió a los doce colegios particulares que conforman la Corporación Ecuatoriana para la Calidad de la Educación (Corpeducar).
Según Ormaza, esta fue la oportunidad de mostrar el trabajo que inició como una tarea para la materia de investigación y desarrollo de proyectos que cursa en el colegio Delfos.
“Una amiga se fue a Quevedo de paseo con su familia y cuando regresó nos propuso que trabajáramos con eso y nos encantó”, señaló Ormaza, quien está en tercer año de bachillerato con especialización en administración de empresas.
Como ellos, sus compañeros también estaban ansiosos por presentar sus ideas.
Andrea Ordóñez y su grupo de compañeros basaron su trabajo en encontrar una forma de ayudar a los enfermos en la Sociedad de Lucha contra el Cáncer (Solca) y obtener beneficios para mantener su empresa.
El resultado se expuso en el pabellón En busca de una sonrisa. Ellos planean brindar el servicio de hora loca y comentó que gran parte de sus ganancias sería donada a Solca.
Otros planteles como Ecomundo expusieron ideas comerciales, entre ellas, la elaboración de mermeladas, jugos y compotas a base de sandía.
“Encontramos que era la fruta menos utilizada para esos productos”, indica María José Alvear. “Fue un trabajo duro de investigación de mercado”. Algunos de sus compañeros, en cambio, decidieron trabajar en la producción de espumilla por su bajo costo.
Participantes
Entre los colegios que presentaron sus pabellones estaban el Americano de Guayaquil, Alemán Humboldt, Colegio Politécnico, Sek Internacional, Logos Academy y la Unid. Educ. Mariscal Sucre.
Variedad
Se expusieron temas culturales como ‘La sociedad de arquitectos incas’ y otros más comerciales como el proyecto de abrir la multinacional Victoria Secret.