Personas que viven en sectores de alto riesgo esperan que Miduvi cumpla con ofrecimientos.
José Zamora no sabe qué llegará primero, si el invierno o los técnicos del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi), para mejorar el suelo de un terreno que adquirió hace dos meses y en el que esta secretaría de Estado planea construir las viviendas que a él y más de 800 personas les prometieron a principio del 2008.
“Desde hace dos años tenemos esta promesa de las casas, pero recién a principios de este se habló de que nos reubicarían, pero ya mismo viene el invierno y aún no hay nada”, relató Zamora, quien habita en el barrio Honduras, ubicado al sureste del cantón Jaramijó.
En total son 247 las familias que habitan en zonas consideradas de alto riesgo como los barrios Nuevo Amanecer, Balsamaragua, La Isla y el sector denominado El Peñón del Diablo, donde residen 4 familias.
Incluso David Mero, jefe político de Jaramijó, aspira que en un mes se inicien los trabajos de construcción de las viviendas en un terreno de cuatro hectáreas que adquirió el Miduvi cerca del hospital de esta ciudad, al sur de Jaramijó.
“Estos cuatro sectores son considerados por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) como de alto riesgo y por lo tanto en algunas zonas debe demolerse casas, pero a su vez reubicar a estas familias según lo contemplado en un plan estratégico”, sostuvo Mero.
Bolívar Benítez en cambio vive en el sector de El Peñón del Diablo y aspira a que en poco tiempo pueda contar con la vivienda nueva que le han prometido. “Pero hasta el momento no se concreta esa ayuda y aquí algunas familias estamos peligrando porque un invierno fuerte haría que se deslice el subsuelo y podría generarse una catástrofe”, dijo Benítez.
Si bien son 247 las familias incluidas dentro de un grupo de afectadas, el Municipio de Jaramijó tiene reconocidas a 190, al resto se los ayudará a través de bonos individuales, aseveró Javier Anchundia, jefe de Obras Públicas del Municipio de este cantón.
“Se dotará de todos los servicios básicos, se construirán 60 viviendas y así paulatinamente hasta completar las 190”, declaró el funcionario.
Anchundia también aspira que en un mes comience el trabajo de mejoramiento de suelo del área donde se construirán las casas. Sin embargo, sostuvo que de no ser así las tres escuelas de la ciudad y un albergue construido por el Ministerio de Inclusión Social y Económica (MIES) aspiran dar cabida a las personas que resulten afectadas con la presencia de la próxima estación invernal.
En cambio el Municipio ya contempla lo que se hará en los sectores de riesgo en donde viven las 247 familias. Para ello se gestiona, con los estudiantes de la facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, la construcción de áreas verdes.
Mientras los funcionarios públicos aseguraron que la ayuda del Miduvi se concretará en un mes, quienes habitan en el barrio Balsamaragua, como Aguedita Párraga, ya comienzan a empacar sus pocas pertenencias en caso de que el invierno sea fuerte y comience a inundar su casa de caña.
Opiniones
Bolívar Benítez
Habitante de jaramijó
“Yo estoy dispuesto a dejar la casa, pero hasta el momento no están construidas las viviendas que nos prometieron”.
David Mero
jefe político de jaramijó
“Las zonas son de alto riesgo y hay que reubicar a las familias y demoler las casas que están desmoronándose”.