FERIA TAURINA. Quito y sus fiestas.
El español Julián López El Juli reiteró ayer su acostumbrada salida en hombros por la puerta grande de la plaza de toros de Iñaquito, al cortar dos orejas en su primer astado durante la apertura de la Feria de Quito, Jesús del Gran Poder 2008.
El Juli volvió a deslumbrar a la afición taurina con su toreo acompasado y certero lo que obligó a la autoridad a otorgarle como premio las dos orejas del toro, proveniente de la ganadería de Vista Hermosa, quien mostró nobleza y bravura.
En su segundo toro, de nombre Gobernador, El Juli estuvo impecable en la lidia y certero a la hora de matar, con lo que logró convencer al público, pero no al presidente de Plaza, Santiago Cano, quien le negó los trofeos, a pesar del intenso pedido de los asistentes que incluso llegaron a sancionarlo con música de viento.
La primera jornada del abono de nueve fechas fue muy importante, porque el ecuatoriano Martín Campuzano tomó la alternativa, es decir, se doctoró como matador de toros, con una gran actuación en los dos astados que le tocó en suerte.
El diestro nacional logró dar la vuelta al ruedo en su primera salida, en la que demostró un gran dominio, pero no tuvo la misma fortuna en el segundo y despachó al toro luego de varios intentos fallidos.
Sin embargo, sus cualidades de torero le permitirán buscar más oportunidades el próximo año, ya que acudirá a otras plazas del mundo.
Por su parte, el español José María Manzanares, hijo, tuvo dos faenas, en donde exhibió un buen toreo con pases perfectamente estructurados. Pero a pesar de su esfuerzo los toros no colaboraron ya que dieron señales de mansedumbre.
Uno de ellos, de nombre Picasso, estuvo a punto de herir a los banderilleros Darwin Granizo y Neptalí Caza.
Para la segunda jornada de abono, que se realiza hoy, existe expectativa por la actuación del torero ecuatoriano Guillermo Albán, así como del español César Jiménez y del francés Sebastián Castella, que son parte de la cartelera.
Manifestantes
Las protestas contra las ferias taurinas bajaron de tono ayer en el coso de Iñaquito. Bajo custodia policial un grupo de manifestantes se ubicó en las afueras de la plaza.
Desde ese sitio insultaron y amenazaron constantemente a los aficionados que asistieron a la corrida. Finalmente, no hubo mayores incidentes.