- NOV. 28, 2008 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Importadores de juguetes, alimentos, bebidas alcohólicas, ropa y calzado están cautelosos frente al impacto que la crisis mundial podría tener en la demanda de estos productos para la próxima Navidad.
Así lo señala Carlos Ribadeneira, presidente de la Cámara de la Pequeña Industria de Pichincha (Capeipi), aunque no pronostica una significativa contracción del consumo.
Una de las principales preocupaciones del sector es el endurecimiento de las líneas de crédito externo y la subida de las tasas de interés a consecuencia del incremento del riesgo país, que obedece a la suspensión del pago de la deuda externa, más que a la crisis en sí. “Esto sin duda elevará el costo de las importaciones y puede presionar los precios al alza, pero eso se sentirá en el mediano plazo”, comenta.
Sin embargo, Ribadeneira aplaude algunas medidas adoptadas por el Gobierno para evitar una baja en la demanda, como el anticipo de tres sueldos para unos 450.000 burócratas.
El industrial también destaca la optimización en la entrega de créditos por parte de la banca de desarrollo estatal.
Ghandi Espinosa, director de Investigaciones de Informe Confidencial, opina que “la mayoría de ecuatorianos ve a la crisis como algo lejano y está convencida de que si algo pasa su presidente lo resolverá”.
Eso se refleja en los resultados de la última encuesta. De 400 personas consultadas en Quito, 35% cree que el próximo año su economía personal mejorará; 32% que estará igual y 24% que empeorará. En Guayaquil, las respuestas fueron 17%, 46% y 30%, respectivamente.
Además, Espinosa señala que en las dos ciudades la gente no ha dejado de acudir masivamente a restaurantes, centros comerciales, estadios, salas de cine, conciertos y discotecas.
Otro aspecto que cuenta es, según Espinosa, las facilidades de pago mediante crédito personal, débito bancario o tarjeta de crédito.