Ecuatorianos como Jaime Jarrín y José Freire han logrado que célebres peloteros como Nomar Garciaparra y el agente de beisbolistas Scott Boras ayuden a la Liga de El Recreo en Durán.
Hay algunos temas del deporte que ameritan ser tratados en este espacio, pero no quiero dejar pasar la oportunidad de expresar el agradecimiento para algunas personas e instituciones que han entregado ayuda que sirve para mejor las condiciones de la práctica deportiva en zonas con problemas económicos.
La gratitud es una de las virtudes más nobles del ser humano, razón por la que niños y jóvenes de la ciudadela El Recreo, en Durán, están muy agradecidos por las donaciones enviadas desde Estados Unidos por quienes, sin conocerlos, han recolectado ayuda para mejorar sus condiciones de vida en un mejor ambiente.
José Freire, periodista deportivo ecuatoriano radicado en Los Ángeles, estuvo de visita en Guayaquil y llegó hasta la cancha de béisbol de esa extensa y popular zona de Durán, y creyó que al regresar a California podría hacer alguna gestión por sus compatriotas.
Freire fue quien escogía y enviaba a los peloteros que en la década de los sesenta y setenta reforzaban a los equipos de béisbol en los torneos provinciales. Muchos llegaron para hacer historia, quizás la época de mayor esplendor técnico del béisbol ecuatoriano, lo que provocaba llenos más espectaculares en el estadio Yeyo Úraga.
Ahora Freire se propuso, junto a su esposa Berta, la tarea de presentar el proyecto de colaboración en EE.UU., y con foto y video en mano lo dieron a conocer a amigos y allegados. Lograron que se entregue ayuda material y económica que está permitiendo a peloteritos ecuatorianos practiquen y hagan deporte en mejores condiciones.
Uno de los mayores interesados en continuar con esta gestión es otro ecuatoriano Jaime Jarrín, narrador en español de los Dodgers de Los Ángeles durante 50 años, quien fue elevado al Salón de la Fama del Béisbol. Él comprometió a otros, entre ellos a célebres jugadores de Grandes Ligas como Nomar Garciaparra, Bengie Molina, Trevor Hoffman, Adrián González y a Scott Boras, el más famoso agente de peloteros.
En mayo pasado llegó un gran cargamento de implementos para la práctica del béisbol y ahora trajo una ayuda económica para la construcción de la malla protectora (Back Stop) que se coloca detrás del home para cuidar a jugadores, espectadores y vecinos de batazos que se elevan y caen hacia atrás. También alcanzará para la instalación de baterías sanitarias.
Esto ha sido como sembrar semillas en terreno fértil, que en el futuro producirá mejores ciudadanos. “El que da rápido da dos veces”. Bien se podría decir aquellas famosas frases que dice: “Dios ama a los dadores alegres”, razón por la que estamos en la obligación de dar a conocer de estos donativos y expresarles nuestra gratitud.