- NOV. 28, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
BEIJING.Desocupados ofertan sus servicios en la calle. El desempleo aumenta en China.
Gobierno trata de detener un desempleo a gran escala para evitar el caos social.
Los masivos esfuerzos de los gobiernos para revitalizar la economía mundial chocaron ayer con la advertencia de China de un desempleo masivo, que podría exacerbar las protestas sociales, la noticia de que Francia superó los dos millones de desocupados y la caída del índice de confianza económica de la Unión Europea a su nivel más bajo en 23 años.
En China, hasta hace poco considerada a salvo de la crisis mundial, el futuro económico se ensombrece.
Zhang Ping, ministro encargado de la Comisión Nacional para la Reforma y el Desarrollo, declaró que algunos indicadores económicos de noviembre “revelan un declive acelerado. En algunas empresas la producción se topó con dificultades, sobre todo relacionadas con la exportación”.
Algunas compañías “cesaron total o parcialmente sus actividades, lo que tendrá ciertamente un impacto sobre el empleo”, admitió Zhang, que defendió las medidas adoptadas por el gobierno con el fin de evitar un “desempleo a gran escala, que podría provocar inestabilidad social”.
En el cuarto trimestre, la economía china sentiría el impacto de la menor demanda externa y la debilidad de sectores locales como el inmobiliario y el automotor, señaló el Centro de Información Estatal.
“La situación económica global se está deteriorando, golpeando directamente las exportaciones de nuestro país, con las contribuciones de las exportaciones netas a la economía suavizándose, obviamente”, dijo el Centro.
España se sumó a los esfuerzos de los gobiernos para revitalizar la economía. El jefe del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció una partida de 14.200 millones de dólares “para inversiones en obra pública” y ayudas a distintos sectores productivos con el objetivo de crear 300.000 empleos.
Pese a los esfuerzos de los países de la Unión Europea, la confianza de los empresarios y consumidores del bloque cayó en noviembre a su nivel más bajo de los últimos 23 años, según datos publicados ayer por la Comisión Europea.
En el plano empresarial, grandes compañías siguieron dando motivos de preocupación. El gigante electrónico Panasonic, cuyas ventas se han debilitado, recortó un 90% sus previsiones de beneficios para el presente año fiscal.
Las compañías aéreas registraron un retroceso global del tráfico de pasajeros por segundo mes consecutivo en octubre, según la Asociación Internacional de Trasporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés).
General Motors (GM) pretende recortar un 10% sus gastos laborales en Europa.