La producción de plantas medicinales sirve para curar enfermedades.
Alrededor de 20 integrantes de la Asociación de Productores Agroecológicos, de la parroquia rural Luis Cordero, recibieron el pasado martes una inducción acerca de cómo producir biol y fumigante natural.
Esta fue la tercera capacitación, ya que desde hace un par de meses decidieron retomar las prácticas ancestrales para “alimentar, prevenir y curar la tierra”, dijo Ángel Castillo, párroco y asistente a las clases.
Con la instrucción que reciben de Graciela Calle, técnica de la Fundación Savia Roja, y el apoyo económico del gobierno provincial de Cañar, este grupo de campesinos tiene como objetivo formar la escuela de promotores de alimentación y salud natural.
“En la actualidad los gobiernos locales y nacionales hablan mucho de la soberanía alimentaria, pero los campesinos que están relacionados directamente con la producción de alimentos conocen poco del significado de esta frase”, dijo Calle.
Silvia Yascarivay, una de las productoras, reconoce que a pesar de que en la provincia aún quedan huellas de aquellas prácticas, ya han sido olvidadas en su mayoría.
“En la actualidad los agricultores ya no siembran en laderas como lo hacían nuestros bisabuelos, quienes labraban la tierra en forma de terrazas”, recuerda Yascarivay.
El más joven del grupo, Víctor Remache, de 23 años, y quien se desempeña como secretario de la organización, reconoce que en pocas comunidades se cultivan productos originarios como la oca o la quinua. Dice que el producto es de consumo exclusivo de las familias que lo cultivan, pues en los mercados de las ciudades ya no es apetecido como antes.
Remache afirma que incluso las nuevas generaciones rechazan todo tipo de hortalizas y que en algunas familias estas fueron reemplazadas por productos elaborados con harinas y granos secos.
Como por ejemplo, el arroz, los fideos y las gaseosas, que ahora se han convertido en parte de la canasta básica y son infaltables en la dieta de las comunidades rurales.
Mercedes Rojas, quien aprendió a elaborar abono orgánico, asegura que detrás de su casa, en un espacio de dos metros cuadrados, prepara el abono que colocará por segunda vez en las plantas de su huerto.
Los demás integrantes de esta organización hicieron lo mismo que Rojas y aseguran que ahora obtienen papas más gruesas, maíz sano y plantas medicinales.
Más datos: Especies
Plantas
Para muchas familias de la región las plantas medicinales como la menta, toronjil, manzanilla, ajenjo, ruda y nogal perdieron su importancia porque fueron reemplazadas con productos farmacéuticos, pero ha sido la falta de medicinas el motivo de usarlas nuevamente.
Horario
La Asociación Agroecológica dedica varias horas de cada día para elaborar el abono y los cultivos.