- NOV. 28, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
Irlanda Piguave (i), y Daniela Quinde Piguave, suegra y esposa de Jhonny Javier Bone Arroyo, de 22 años, asesinado en el norte.
Una confusión le costó la vida a Jhonny Javier Bone Arroyo, de 22 años, el pasado miércoles a las 19:30 en Flor de Bastión, en el norte de la ciudad.
Bone recibió tres tiros, uno en la cabeza y los otros dos en cada una de sus piernas, mientras caminaba por el bloque 7 del sector, con dirección a la casa de su abuela, quien vive cerca del lugar donde lo asesinaron.
Testigos señalaron que Bone fue baleado por guardias contratados por los dueños de los buses que cubren las rutas que pasan por el sitio.
“Lo confundieron con un ladrón y lo mataron”, expresó uno de los testigos, quien no se identificó.
La muerte de Bone desató la furia de los moradores, quienes con palos y piedras destruyeron dos buses de la línea 17, de la cooperativa Carlos Castro, uno de placa TAK-305 y el otro, de placa GAB-835, donde según ellos iban los custodios.
Los moradores indignados reclamaron la actitud de los guardias, quienes según los habitantes recibieron la orden de los dueños de los carros de eliminar a cualquier ladrón que quiera asaltar sus buses.
Sin embargo, no se identificó a ninguno de los supuestos acusados del asesinato.
Irlanda Piguave, suegra de la víctima, lamentó el crimen de su yerno. “Por esta injusticia los moradores se desquitaron destruyendo los buses”, afirmó.
Los agresores fueron controlados por la Policía. Mientras que los buses fueron retirados del lugar por Jorge Chamorro Gativa, empleado de la cooperativa de transporte.
Los agentes de la brigada de Homicidios trasladaron el cadáver de Bone y lo llevaron hasta la morgue, donde la mañana de ayer las escenas de dolor y desconsuelo continuaron.
Piguave y su hija, Daniela Quinde, esposa de la víctima, lloraban abrazadas antes de retirar el cuerpo de Bone.
“Lo mataron por inocente”, refirió Piguave, quien junto a su hija prefirieron no dar más detalles sobre el asesinato.
Sin embargo, Quinde reveló que Bone era albañil y aunque no tuvieron hijos, llevaban tres años de casados. Mientras, en los archivos de la Policía Judicial del Guayas se constató que Bone no tiene antecedentes.