El triunfo sin discusión obtenido por Obama para presidente de Estados Unidos representará un cambio fundamental para la política internacional global que proyectará la primera potencia mundial. ¿Por qué el cambio?
Obama hasta ahora no ha hablado de “cambio”, sino como quien quiere y no quiere significar algo. Pero necesariamente tiene que haber cambio; negro o mestizo, interiormente dentro de Estados Unidos. Resulta ser un negro (o mestizo) que viene a mandar a los blancos, lo que desde antes de la Cabaña del Tío Tom no había sucedido. (Hace pocos años me tocó presenciar en un restaurante dentro de Estados Unidos la discriminación que se hacía a los negros; en ocasiones mulatos o mestizos.)
El nuevo Presidente tiene que preparar su política bien definida para ir eliminando la fuerte diferenciación racial que aún existe, rezago de la contribución afro-jamaicana a los sembríos americanos. Hace unas décadas visité Washington por primera vez, y me quedé asombrado de observar el dominio de la raza negra, y la gran cantidad que trabajaba en el departamento de Estado. Hoy se comprueba el vigor de esta cultura cuando –negro o mestizo– se rompe la tradición política. Tal fue la influencia que sentí.
El cambio global tiene que darse. En el mundo las minorías negras y mestizas son realmente fuertes. En los últimos conflictos –especialmente por petróleo– se ha visto que el poder no está solamente en las armas, sino también en ciertos accidentes como la misma existencia de petróleo, las alianzas, el dominio aéreo, etcétera.
Por mucho que en el interim las encuestas hayan estado temporalmente presentando ventajas a uno y otro lado, se observaba una tendencia permanente al “sube-baja” de las cifras de McCain, que finalmente resultaron en la nueva tendencia, que es la antítesis de lo existente.
Obama se muestra reflexivo y ortodoxo. Muchos norteamericanos tienen que haber tomado con escepticismo la posibilidad de triunfo; y si dieron su voto a la causa triunfante, fue con la timidez de quien no se siente como parte de ella.
¿Qué espera América y Ecuador como parte del triunfo? El presidente Rafael Correa tiene la obligación, ante los ecuatorianos, de señalarnos el pro y el contra oficial, después de la deuda externa, la base de Manta, el crédito internacional y otros casos de la vida internacional ecuatoriana.
En teoría, y a manera de deuda política, que se nos diga qué va a pasar con el TLC, cómo se tratará el problema con Colombia. Además, con la de ciertas prácticas que se convertirán en globales.
¿Qué va a pasar con Afganistán y el poder nuclear de Irán, combatido hasta con la guerra?
Obama ganó la elección, sobre la base fundamental acumulada de tantos errores de administración de Bush, que creó muchos intereses. Por muchos intereses creados que pudieran haber al respecto, el nuevo Presidente deberá tomar un camino, el que más acorde esté con las ansias ideológicas de libertad mundial.
¿Se volverá competitivo el intercambio comercial global? ¿Habrá dumping, subsidios y otras barreras aduaneras?
Hay muchas preguntas respecto a la economía global, a las que el presidente Obama estará buscándoles respuesta. Pobreza y desempleo, lo primero.