MANABÍ. En Tosagua hay varios casos de daños estructurales en viviendas del plan del Miduvi.
Materiales de mala calidad que utilizan varios constructores ocasionan daños en casas del bono.
Vigas en forma de hamaca, paredes que se mueven con la fuerza de la mano de un niño o techos de zinc que se levantan ante ventarrones son los principales problemas que se registran en las casas que se construyen en las zonas rurales de Manabí con el bono que otorga el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi).
En sectores como El Junco, del cantón Tosagua, hay media docena de casas que tienen daños de todo tipo. Sus dueños se quejan y señalan al contratista Jorge Alarcón como uno de los responsables de que sus viviendas se construyeron con materiales de mala calidad.
Natividad Holguín, una de las afectadas, teme que una pared interior construida para dividir el baño de la cocina colapse. Expresa su miedo mientras con una mano mueve la pared de la que se desprende lo que será el mesón principal de la cocina.
“Solo falta la escalera y la puerta principal pero temo cambiarme”, manifiesta la afectada. El desmoronamiento de una viga en esta misma casa después que se retiró la madera del encofrado genera dudas.
Luego del incidente, los encargados de la obra volvieron a formar la viga, de la que aún se esparce arena cuando se frota la estructura.
Ingenieros civiles y fiscalizadores concuerdan que los problemas se dan debido a que los contratistas ordenan construir columnas y vigas con proporciones inexactas de arena, piedra y cemento para abaratar costos y tener mayores márgenes de utilidad.
Fernando Bustamante, presidente del Comité Barrial de la ciudadela Jorge Gallardo, de Chone, comenta que el problema es provincial. Asevera que las bases de al menos tres de las casas que el Miduvi construyó en este sector se hicieron con mezclas de cuatro sacos de arena y uno de cemento, cuando la cantidad, según las especificaciones técnicas, son dos sacos de arena y uno de cemento.
Contratistas señalados, quienes prefirieron mantener su nombre en reserva, advirtieron que la responsabilidad también recae en el Gobierno, porque el costo total de los proyectos de vivienda se calculan con precios unitarios irreales con relación al mercado o al sitio donde se construyen las casas.
En el caso de Chone, las volquetas recién empiezan a llegar a la ciudadela Jorge Gallardo después del medio día tras recorrer 65 kilómetros desde las canteras ubicadas en Portoviejo, de donde se extrae material para construir las viviendas, lo que encarece los costos.
“El Miduvi nos pide que consigamos escaleras a un precio irrisorio de $ 60 y todos los proyectos se calculan con un mismo precio sin tomar en cuenta las distancia de la fuente de los materiales hasta el lugar donde se construirá”, expresa uno de los contratistas, quien prefirió omitir su nombre.
La mayoría de las casas con problemas se hicieron a un costo de $ 4.320, de los que el Miduvi le dio al contratista $ 3.900 y los beneficiaros aportaron con $ 360.
Yandri Bruner, director provincial del Miduvi, reconoce que hay unos diez contratistas señalados por construir casas con materiales de mala calidad de un total de 400.
“Los contratistas que ponen materiales de mala calidad serán colocados en una lista negra para que no vuelvan a ser contratados al menos en este Gobierno”, comenta Bruner.
Admite que hay falencias en el sistema de fiscalización por la falta de personal y el número de casas a construir, que solo durante el actual Gobierno es de unas 26 mil en Manabí.
Detalles: Construcción
Inmuebles
En Manabí, 10 mil viviendas están habitadas de las 26 mil que construirá el Miduvi; el resto está en construcción. El Miduvi reporta que solo en esta provincia hay un centenar de viviendas que tienen algún tipo de afectación hasta el momento.
Controles
Los controles en la construcción de las casas se hacen con 36 técnicos y 120 fiscalizadores que se contrataron, pero la cantidad es insuficiente. Existe una garantía de la devolución del 100% del costo de cada casa.
Textuales: Lo que se dijo
Yandri Bruner
Director provincial del Miduvi
“Es imposible que técnicos del Miduvi o fiscalizadores estén todos los días en los sitios donde se hacen las casas. Por el volumen se complica, pero debemos ir solucionando”.