La actividad se abrió el pasado lunes y se prolongará hasta este viernes. En las jornadas hay entrevistas y mesas redondas.
El lunes por la mañana, la mayoría de los asistentes llegaron puntuales a la cita, que cada tres años congrega a los escritores ecuatorianos en el Encuentro sobre Literatura Alfonso Carrasco Vintimilla. El auditorio César Dávila Andrade de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Cuenca, entidad organizadora del evento, fue el escenario de la primera actividad literaria, cuando se inició el seminario Literatura latinoamericana del postboom.
La argentina Celina Manzoni trabajará con una treintena de jóvenes de las universidades de Cuenca, Loja y Quito que se inscribieron en esta actividad, que al igual que las demás previstas en esta edición del encuentro concluirá el próximo viernes.
Luego, en el aula magna de la Casona Universitaria, la entrevista de María Augusta Vintimilla a Iván Carvajal sobre su poesía y el desarrollo del recurso lírico en las propuestas ecuatorianas, continuó con el programa. También Felipe Aguilar entrevistó a Carlos Carrión, escritor lojano que hizo gala de un gran sentido del humor para reflejar lo que ocurre con los poetas del Ecuador, a los cuales describió en un ambiente serio de trabajo, produciendo con profesionalismo humano.
“Aunque cada loco tiene su tema, los autores ecuatorianos afrontan con seriedad el dominio del lenguaje que nos ayuda a pensar y a imaginar en este mundo actual, donde los lectores, especialmente jóvenes, tienen prioridades que no son la literatura”, explicó Carrión.
El único problema para Carrión es la falta de difusión. “Los autores estamos vivos, aunque estemos muertos”, dijo, y argumentó que lo que mejor saben hacer los escritores ecuatorianos es escribir, y que encuentros como este no ayudan a escribir mejor, pero sí a conocer a los lectores.
“Alguna vez me dijo un director de una editorial que si hacemos un lanzamiento se incrementa el precio del libro, pero si no se hace difusión, no se conoce la obra”, agregó el autor, e insistió en que la promoción tiene gran valor, solo que falta esta visión en las editoriales.
El futuro de la literatura para Carrión es amplio, una vez que se la conciba como un producto de primera necesidad, como vestirse, o comer; por eso recomendó a los jóvenes autores ser ellos mismos, leer y aspirar a ser leídos, “como yo, que espero que ellos me lean”.
En la primera mesa redonda, que fue sobre narrativa, los escritores Humberto Vinueza, Catalina Sojos y Roy Sigüenza hablaron de su propia poesía, una vez que César Chávez, coordinador de la mesa, realizó una breve semblanza de ellos y de sus creaciones.
Vinueza se refirió a la simbiosis de lo natural con lo humano, como uno de los principios fundamentales de su poesía, dotada de la mayor sencillez posible, para que el lector “nunca quede en ascuas o se sienta solo”. La poesía de Catalina Sojos se sostiene del universo fluido y cambiante del lenguaje, que le sitúa en momentos distintos que dejaron marcas y huellas, posibles de plasmarse en una regresión temporal, que se logra solo a través de la literatura.
Roy Sigüenza se declaró un poeta inacabado y en proceso de aprendizaje, que desconfía de la literatura demasiado propositiva, porque intuye en los procesos y sectores burocráticos. En fin, la coincidencia de estos tres autores ecuatorianos está en que sostienen que la lírica es un proceso riguroso, de palabras intensamente pensadas, de ideas incesantemente corregidas, que al final den cuenta de la pasión, de la vida y del ser humano.
OPINAN ELLOS: ESTUDIANTES
Carmen Cevallos
“Tenemos oportunidad de conocer a nuestros escritores, y la cultura de nuestro país nos permite amarnos más”.
Juan Carlos Astudillo
“La presencia de los escritores nacionales que hablan de su poética es saludable porque escuchamos y aprendemos”.