Para la lectura, análisis y mejor comprensión del texto de la nueva Constitución, le recomiendo realizar un examen de su estructura, partiendo de la contemplación de su índice.
Además de las rituales declaraciones y normas como el Preámbulo y las Disposiciones Transitorias y Derogatoria, y las sui géneris del llamado Régimen de Transición, el meollo de sus partes dogmática y orgánica se encuentran expresadas y entremezcladas en siete Títulos, que marcan su estructura y son, literalmente:
-Los elementos constitutivos del Estado.
-Los derechos
-Garantías constitucionales
-Participación y organización del poder.
-Organización territorial del Estado.
-Régimen de desarrollo
-Régimen del buen vivir
-Relaciones internacionales
-Supremacía de la Constitución.
Siendo todos los Títulos importantes, le sugiero que identifique su rol como sujeto político revisando el de Participación y organización del poder.
Así verificará que el primer capítulo se denomina Participación en Democracia y existen seis secciones que deben ser especialmente conocidas y asumidas plenamente por la ciudadanía, si queremos realmente una Patria mejor, a saber:
-Principios de la participación
-Organización colectiva
-Participación en los diferentes niveles de gobierno.
-Democracia directa
-Organizaciones políticas
-Representación política
Teniendo en cuenta este esquema inicial, le será más fácil ir leyendo y anotando todo aquello de lo que se debe usted “empoderar”, por ejemplo: su derecho a la participación, individual o colectiva, en la planificación, toma de posiciones, gestión de asuntos públicos, control popular de las instituciones del Estado, la sociedad y sus representantes, y en el proceso permanente de construcción del poder ciudadano.
Así mismo, su derecho a la organización política, a la resistencia y a la acción pertinente; también a incidir en los niveles de gobierno nacional, regional, provincial, cantonal, distrital o parroquial; a ejercer la iniciativa normativa, y activar consultas populares o revocatorias del mandato.
También formar o integrarse en partidos o movimientos políticos, los primeros siempre nacionales y los otros locales, pudiendo exigir en ellos alternabilidad, rendición de cuentas, conformación paritaria entre hombres y mujeres en las directivas, y selección de estas en procesos electorales y elecciones primarias internas.
Finalmente, conociendo para quiénes está vedado candidatizarse para cargos de elección popular, si alguien quisiera colarse, podría advertirlo; y, antes de emitir su voto, por los legalmente candidatizados, siempre analizar sus programas de gobierno o propuestas.
¿Asumiremos el desafío y mejorará la participación democrática? ¿Sería tan amable en darme su opinión?