miércoles 26 de noviembre del 2008 Columnistas

¿Participación en democracia?

Para la lectura, análisis y mejor comprensión del texto de la nueva Constitución, le recomiendo realizar un examen de su estructura, partiendo de la contemplación de su índice.

Además de las rituales declaraciones y normas como el Preámbulo y las Disposiciones Transitorias y Derogatoria, y las sui géneris del llamado Régimen de Transición, el meollo de sus partes dogmática y orgánica se encuentran expresadas y entremezcladas en siete Títulos, que marcan su estructura y son, literalmente:

-Los elementos constitutivos del Estado.

-Los derechos

-Garantías constitucionales

-Participación y organización del poder.

-Organización territorial del Estado.

-Régimen de desarrollo

-Régimen del buen vivir

-Relaciones internacionales

-Supremacía de la Constitución.

Siendo todos los Títulos importantes, le sugiero que identifique su rol como sujeto político revisando el de Participación y organización del poder.

Así verificará que el primer capítulo se denomina Participación en Democracia y existen seis secciones que deben ser especialmente conocidas y asumidas plenamente por la ciudadanía, si queremos realmente una Patria mejor, a saber:

-Principios de la participación

-Organización colectiva

-Participación en los diferentes niveles de gobierno.

-Democracia directa

-Organizaciones políticas

-Representación política

Teniendo en cuenta este esquema inicial, le será más fácil ir leyendo y anotando todo aquello de lo que se debe usted “empoderar”, por ejemplo: su derecho a la participación, individual o colectiva, en la planificación, toma de posiciones, gestión de asuntos públicos, control popular de las instituciones del Estado, la sociedad y sus representantes, y en el proceso permanente de construcción del poder ciudadano.

Así mismo, su derecho a la organización política, a la resistencia y a la acción pertinente; también a incidir en los niveles de gobierno nacional, regional, provincial, cantonal, distrital o parroquial; a ejercer la iniciativa normativa, y activar consultas populares o revocatorias del mandato.

También formar o integrarse en partidos o movimientos políticos, los primeros siempre nacionales y los otros locales, pudiendo exigir en ellos alternabilidad, rendición de cuentas, conformación paritaria entre hombres y mujeres en las directivas, y selección de estas en procesos electorales y elecciones primarias internas.

Finalmente, conociendo para quiénes está vedado candidatizarse para cargos de elección popular, si alguien quisiera colarse, podría advertirlo; y, antes de emitir su voto, por los legalmente candidatizados, siempre analizar sus programas de gobierno o propuestas.

¿Asumiremos el desafío y mejorará la participación democrática? ¿Sería tan amable en darme su opinión?

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