- NOV. 26, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Oportunamente, la prensa denunció varias de estas deficiencias, pero la reacción del régimen fue, como ya es su costumbre, la de insultar a los periodistas y no investigar la acusación. Tuvo que intervenir la naturaleza de manera inesperada para que la verdad al final se imponga.
En este asunto hay claros indicios de estafa y de intento de ocultar un delito que el Ministerio Fiscal debería investigar; lamentablemente, los afectados no tienen poder ni influencia para conseguir que se los escuche. El viento no solo se llevó los techos sino también su esperanza de inaugurar casa propia. Ahora les tocará un largo peregrinar para conseguir que se los indemnice.