- NOV. 26, 2008 - Foto - El Gran Guayaquil - EL UNIVERSO
Solo 40 vigilantes de la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG) se encargan de controlar a alrededor de 17 mil vehículos de transporte público que operan en la ciudad (buses y taxis, expresos y tricimotos).
Estos uniformados pertenecen al departamento de Control de Transporte Público de la CTG, que entró en operaciones en mayo pasado para controlar los 5.600 buses, 8.000 taxis, 2.600 expresos y 500 tricimotos que operan en la urbe.
En dos turnos, los miembros del departamento de Control realizan operativos permanentes en avenidas más transitadas y en horas de mayor circulación. Asimismo realizan operativos puntuales para verificar taxis, expresos y tricimotos.
El teniente John Intriago, jefe del departamento, reconoce que el número de uniformados no se abastece a controlar las miles de unidades de transporte que circulan diariamente. “En realidad, para tratar de abastecernos necesitaríamos el doble del personal”, acotó y dijo que esta situación no se debe a una falta de apoyo de la Dirección Ejecutiva de la institución, sino más bien al déficit de uniformados, que bordea los 1.500 elementos.
“Este déficit nos impide controlar el inmenso espectro de la transportación pública, esa es una de las mayores debilidades que tenemos”, remarcó.
En los controles se verifica que los vehículos estén en buenas condiciones y que ofrezcan un servicio óptimo. Se centra en el estado de las llantas, parabrisas, tubos de escapes, entre otros elementos, y se busca que los choferes cumplan con las normas de tránsito.
“Los controles deberían darse en todo sector y hora, pues hay conductores que no solo tienen sus buses en mal estado, sino que tratan mal a los usuarios”, manifestó Mónica Paredes, ama de casa de 45 años que utiliza la línea 78.