A medida que la crisis financiera cobraba fuerza, los estadounidenses redujeron su consumo en octubre en la mayor proporción desde los ataques terroristas de 2001.
El Departamento de Comercio informó el miércoles que el gasto de consumo cayó un 1% el mes pasado, superior al 0,9% pronosticado, confirmando la profundidad de la recesión. El gasto de consumo representa dos tercios de la actividad económica estadounidense.
Otros índices difundidos hoy indicaron que los reclamos de beneficios por desempleo cayeron más de lo previsto con respecto a la semana pasada, en tanto los pedidos de bienes duraderos a fábricas cayeron 6,2% el mes pasado, más del doble que el 3% pronosticado, anunció el miércoles el gobierno.
El Departamento de Trabajo informó que los reclamos bajaron la semana pasada a 529.000 frente a los 543.000 de la semana anterior. Los analistas habían pronosticado 537.000.
Pese a la mejora, el promedio de cuatro semanas, que elimina las fluctuaciones, subió a 518.000, su mayor nivel desde enero de 1983, cuando la economía salía de una profunda recesión.
Además, el número de personas que sigue recibiendo beneficios por desempleo bajó inesperadamente a 3,96 millones, frente a la semana anterior de 4,02 millones, el mayor nivel en 25 años. El mercado laboral ha crecido un 50% desde 1983.
Por otra parte, las fábricas estadounidenses vieron mermar en octubre sus pedidos en cartera de bienes duradero -los de elevado precio y una vida útil de por lo menos 3 años- en la mayor cuantía en dos años.
El Departamento de Comercio indicó que los pedidos bajaron el mes pasado un 6,2%, más del doble del 3% pronosticado por los economistas.
Sin embargo, los ingresos personales aumentaron un 0,3% el mes pasado, frente al 0,1% pronosticado por los analistas.
El gobierno informó el martes que la economía en general, reflejada en el Producto Interno Bruto, se contrajo a un ritmo anual del 0,5% en el tercer trimestre. Empero, los economistas creen que la contracción será incluso mucho más acentuada en el cuarto trimestre, quizá un 4%.
Muchos economistas creen que la presente recesión se prolongará hasta mediados del próximo año y que será la más profunda desde la de 1981-82.
Por otra parte, el debilitamiento económico y el abaratamiento de la energía han logrado contener la inflación, que descendió un 0,6% en octubre y que, excluyendo el precio de la energía y los alimentos, no varío el mes pasado, la mejor actuación desde diciembre del 2001.
En los últimos 12 meses, la inflación subyacente aumentó a un ritmo del 2,1% anual. Esa moderación seguramente dará a la Reserva Federal un amplio margen de maniobra para reducir las tasas de interés en su reunión del 16 de diciembre, la última del año.