- NOV. 25, 2008 - Foto - Música - EL UNIVERSO
QUITO. Miles de fanáticos del rock acudieron al estadio del Aucas para ver al grupo español Ska-P, plato fuerte del Quitu Raymi.
Una descarga de energía y buena vibra entregó la banda española Ska-P al público quiteño que se dio cita, el sábado pasado, en el estadio del Aucas para el Quitu Raymi.
La jornada empezó a las 11:30 con la presentación de catorce bandas nacionales, pero a las 20:00 los asistentes coreaban insistentemente “Ska-P”, agrupación que nació en Madrid en los años noventa y que por primera vez actuaba en el país.
A las 21:30, Ska-P pisó el escenario y el ánimo de los cerca de 4.000 asistentes se encendió mucho más. Los jóvenes comenzaron a solicitar los temas preferidos.
El Gato López dio inicio a la descarga de canciones, que tienen un espíritu luchador contra el conservadorismo, la opresión, el abuso de poder, letras que expresan la inconformidad ante la injusticia.
Luego vinieron los temas El niño soldado, Tío Sam, Wellcome to Hell, Isla de la libertad, El libertador, El vals del obrero, entre otros. Todos con una caracterización especial de parte del Chiquitín, integrante de la banda que se robó parte del espectáculo al teatralizar la letra de las canciones.
Pulpul, vocalista de la agrupación también fue uno de los más ovacionados.
Pero el éxtasis de la noche llegó con Crimen Sollicitationis, tema que denuncia el encubrimiento de la Iglesia contra la pederastia; Vergüenza, contra las corridas de toros; Mestizaje, que habla de la inexistencia de razas puras.
Y cuando se pensaba que Ska-P había entregado todo, y luego de tres despedidas fallidas, la banda regresó con A la mierda, que Pulpul dedicó a los inmigrantes ecuatorianos en España. Sobre las 23:00, el grupo se despidió, no sin antes bailar y fundirse en un abrazo general, y despojarse de sus prendas para obsequiarlas al público.