El piloto alemán Nico Rosberg advirtió a su equipo, Williams, que podría irse la próxima temporada si la escudería no le da un coche competitivo para disputar la Fórmula Uno.
Consultado si se arrepentía de permanecer en Williams para el 2009, Rosberg dijo al sitio de internet oficial de la Fórmula Uno (www.formula1.com) que tenía un contrato que lo vinculaba al equipo sin importar lo que pasara este año.
"El próximo año todo va a ser posible porque todo el mundo parte de cero - así que le diré a mitad de campeonato si me arrepiento o no", dijo, refiriéndose al radical cambio de reglas para el 2009.
"Sería fantástico si el equipo puede cambiar su rumbo", añadió.
Rosberg aclaró que no estaba solicitando un auto para ser campeón.
"No estoy pidiendo un coche ganador del campeonato del mundo, sólo un auto que me permita poder terminar con puntos - y un par de podios podría ser la frutilla del postre", dijo el piloto de 23 años, hijo del campeón del mundo 1982, Keke Rosberg.
"Es posible, evidentemente. Si el 2009 no sale como yo espero, entonces naturalmente me replantearé mi posición para el 2010", destacó.
Rosberg ha sido vinculado en el pasado con el equipo McLaren, impulsado por motores Mercedes, mientras Frank Williams dijo en febrero que McLaren había realizado el año pasado una oferta de "majestuosas proporciones" a Rosberg, luego de que se fuera el bicampeón mundial Fernando Alonso.
Finalmente, McLaren fichó al finlandés Heikki Kovalainen, quien tiene un contrato que expira a fines de la temporada siguiente y este año se adjudicó el Gran Premio de Hungría, la única victoria hasta la fecha en su carrera de Fórmula Uno.
Rosberg, ex campeón de GP2 como Lewis Hamilton, de McLaren, comenzó con fuerza la temporada del 2008 con un tercer puesto en Australia. También logró una segunda posición en Singapur, la primera carrera nocturna de la Fórmula Uno.
El resto del año fue, sin embargo, decepcionante, ya que el alemán finalizó decimotercero en la temporada de 18 carreras, con sólo 17 puntos, mientras el equipo Williams, con motores Toyota, cayó del cuarto puesto al octavo lugar en la clasificación general en el 2007.
"Estoy agradecido todavía que en ocasiones mi auto estuvo bien y pude demostrar que todavía puedo manejar un monoplaza de carrera, lo que es importante porque uno necesita mantener su reputación", sostuvo Rosberg.
"En estas ocasiones pude poner algo de luz en mi opaca temporada, lo que fue bueno, pero en general fue bastante decepcionante. Simplemente no fuimos lo suficientemente rápidos", concluyó.