Un hombre británico fue condenado este martes a cadena perpetua por violar repetidamente a sus dos hijas durante 25 años, teniendo siete hijos con ellas durante ese período de violencia y abusos.
Un tribunal de Sheffield, al norte de Inglaterra, escuchó en el juicio que el hombre de 56 años sentía placer al dañar a sus hijas, de las que empezó a abusar cuando tenían ocho años, amenazándolas con violencia si se negaban a tener relaciones sexuales con él, según la agencia británica Press Association.
La violencia, los abusos y el incesto -el hombre dejó embarazadas a sus hijas un total de 19 veces- son similares a lo del caso de Josef Fritzl, el austríaco que mantuvo a su hija encerrada en un sótano durante 24 años y tuvo siete hijos con ella.
"Cuando cualquiera de sus víctimas intentaba acabar con los abusos sexuales, amenazaba con matarlas a ellas y a sus hijos, y cuando ellas amenazaban con decírselo a la policía, él decía que no les creerían", dijo al tribunal el abogado Nicholas Campbell.
El hombre, cuyo hijo dijo que tenía una personalidad de "Jeckyll y Hyde" y podía volverse irascible en un segundo, dejó embarazada a su hija mayor siete veces. Ella dio a luz a cuatro niños, pero dos de ellos murieron después de nacer.
Además embarazó a su hija menor en 12 ocasiones. Ella tiene cinco hijos que sobrevivieron, según se dijo en el juicio.
Los nombres del padre o de las hijas no fueron dados a conocer por motivos legales.
El tribunal escuchó cómo el padre amenazaba con acercar la cara de su hija menor al fuego, chamuscándole los ojos, si se negaba a hacer lo que él decía, y en otras ocasiones le puso un cuchillo en la garganta, amenazando con matarla.
En una ocasión, un médico preguntó a una de las hijas si su padre era también el padre de su hijo, pero ella mintió.
"Las víctimas estaban demasiado asustadas para decírselo a nadie, incluso a su madre", explicó Campbell. "El acusado jugó a la ruleta rusa respecto a si habrían complicaciones en los embarazos, y con la salud de sus hijas", agregó.
El juez sentenció al hombre a cadena perpetua, con un período mínimo de 19 años y medio.