El Gobierno de Estados Unidos salió al rescate de Citigroup, aceptando hacerse cargo de gran parte de las potenciales pérdidas sobre activos tóxicos por unos 306.000 millones de dólares e inyectando 20.000 millones de dólares de capital nuevo, en el mayor salvamento a una entidad financiera del país.
El rescate, anunciado el domingo, le dará al Gobierno estadounidense una participación accionaria de un 7,8 por ciento y marca el último intento gubernamental por contener la creciente crisis financiera, que ya hizo caer a Bear Stearns, Lehman Brothers Holdings Inc LEHMQ.PK y Washington Mutual Inc WAMUQ.PK.
Las acciones de Citigroup C.N subían este lunes hasta un 72 por ciento. El precio de asegurar bonos del banco por 10 millones de dólares a través de los denominados "credit-default swaps" cayó cerca de un 50 por ciento, a 257.000 dólares por año.
"Claramente, esto estabilizará al grupo (bancario) en el corto plazo y las acciones deberían reflejarlo esta mañana", dijo Meredith Whitney, analista de Oppenheimer & Co.
"Todavía somos cautelosos sobre la potencial disolución en el futuro por más aumentos de capital en el grupo así como persistentes incrementos de pérdidas ligadas a créditos y la deflación de activos", recalcó.
Whitney, quien el año pasado advirtió a los inversores que el banco no estaba tan saludable como parecía, calificó a las acciones como "inferior al desempeño promedio del mercado". Los títulos han perdido un 87 por ciento en lo que va del año.
La más reciente inyección de dinero llegó luego de que sus acciones cayeron un 60 por ciento la semana pasada, ante los temores de que el banco no contaba con suficiente capital para sobrevivir, y sólo una semana después de que planeó recortar 53.000 empleos de su plantilla de 353.000.
A las 1731 GMT, las acciones de Citigroup avanzaban un 51,99 por ciento, a 5,73 dólares, en la Bolsa de Valores de Nueva York, tras haber subido a un máximo intradiario de 6,50 dólares.
La inyección de 20.000 millones de dólares por parte del Gobierno se sumó a los 25.000 millones de dólares que había destinado el mes pasado. El Gobierno ha estado comprando títulos preferentes con un dividendo del 8 por ciento.
A cambio del rescate, el banco recortó su dividendo trimestral a un centavo por acción, desde 16 centavos, y no podrá elevarlo por tres años sin el consentimiento gubernamental.
Pese a todo, los contribuyentes están ahora a punto de sufrir una pérdida de casi 250.000 millones de dólares como resultado de los errores del banco.
"Las autoridades harán todo lo que consideren necesario para asegurar que no regrese la Gran Depresión", dijo Gavin Graham, director de inversiones de BMO Asset Management.
"El efecto en la confianza es demasiado grande", añadió Graham, quien posee títulos de deuda de Citigroup.