Corea del Norte dijo este lunes que cerraría casi todas sus fronteras con Corea del Sur una semana antes de las negociaciones con su vecino y otras potencias regionales que la están presionando para que renuncie a sus armas nucleares.
La tensión en la dividida península coreana ha aumentado desde que el conservador Lee Myung-bak asumió en febrero como presidente del Sur prometiendo invertir fuertemente en la empobrecida nación del Norte con la condición de que interrumpiera el desarrollo de un arsenal atómico.
La agencia de noticias oficial de Corea del Norte, KCNA, dijo que el cierre de la frontera era el primer paso "a ser tomado en conexión con la eterna e indisimulada confrontación anti DPRK (Corea del Norte) por parte de las autoridades títeres surcoreanas".
Sin embargo, la última maniobra parece ser más una amenaza que una realidad, ya que el Norte seguirá permitiendo el paso de varios surcoreanos a la zona industrial que se encuentra al borde de la frontera y es una de las significativas relaciones económicas que mantiene con el Sur.
El discurso cada vez más airado del Norte se debe a que su vecino del sur puso fin a su generosidad desde que Lee asumió el poder.
Durante el fin de semana, Lee dejó en claro que no cedería ante las amenazas del Norte, que lo acusa de buscar el estallido de una nueva guerra entre las Coreas y advirtió el mes pasado que estaba dispuesto a destruir a su rico vecino.
Negociaciones internacionales
La última amenaza se produjo luego que la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, anunciara que la próxima ronda de negociaciones internacionales por el programa nuclear de Corea del Norte sería el 8 de diciembre en China.
Tras años de interrumpidas negociaciones entre las dos Coreas, China, Japón, Rusia y Estados Unidos, el proceso actualmente está en duda por la verificación de los pasos que tomó el Norte para cumplir con el desarme.
Pyongyang se niega a que las muestras tomadas de sitios nucleares sean analizadas en el exterior.
"A los norcoreanos les llevó 30 años obtener un programa de armas nucleares. Creo que les va a llevar más de dos años desmantelarlo", dijo Rice a periodistas a bordo del Air Force One cuando le preguntaron si estaba decepcionada con las negociaciones.
En un acuerdo firmado en el 2005, el Norte aceptó dejar de desarrollar armas atómicas a cambio de una masiva asistencia y la posibilidad de poner fin a su aislamiento internacional.