La Revista - Logo
Edición del DOMINGO 23 de Noviembre del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
::::::::: M E N Ú ::::::::::
    Portada
    Arte
    Piqueo de la semana
    Consultorio
    BBC Mundo
    Dr. Tecno
    Lo Nuevo
    Columnistas
    Gente de cine
    Cuerpo y Alma
    Destino
    El Aguacate
    Gastronomía
    Belleza
    Libros
    Sociedad
    Vivienda
    Orientación
    De Cine y Del Resto
    Decoración
    Cocina de Patricia
    Salud
Orientación 
Mascotas estresadas
ampliar imagen ampliar imagen

La jaula solo debe emplearse cuando un animal está en recuperación luego de una enfermedad o para llevarlos de viaje.
Mas fotos de la noticia Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail
El encierro, la falta de actividades recreativas y cambios en su entorno influyen en el comportamiento. Evite que se vuelvan agresivas.

Parecería que esa tensión que provocan el trabajo y las ocupaciones diarias solo afectara a los humanos. Pero en realidad incide también en los animales. Las mascotas se estresan y los efectos producto de ello pueden conllevar reacciones agresivas incluso contra sus propios amos.

Los factores son diversos y van desde el encierro generado en el hogar hasta el maltrato, la falta de actividades recreativas y el ritmo de vida de sus propietarios.

El veterinario Guillermo Segovia asegura que el estrés de un animal está directamente ligado al trato que recibe. Y da un ejemplo claro: “La gente no quiere saber nada de un pitbull, pero hasta un french poodle,  considerado un perro de compañía, puede ser igual de agresivo si lo tienen maltratado, malcomido, enjaulado”, dice.

Son factores que hacen que el perro se estrese y adopte conductas sociales negativas con las personas o con otros canes.

Los gatos y los perros también tienden a asumir los problemas de sus amos como propios y asimilan la tensión de su alrededor. Otra causa guarda relación con los cambios de ambiente, cuando el animal va a otro hogar o peor aún con otro dueño. En este caso, señala Segovia, el patrón de comportamiento no es la agresividad sino más bien la pasividad de la mascota.

El veterinario Heraldo Barzola explica que uno de los factores frecuentes para el estrés de las mascotas es el encierro, que se da con cadenas, ataduras o en espacios reducidos de la misma casa.

“Por desconocimiento y muchas veces con la aprobación del dueño se los tiene encerrados en patios, corredores, terrazas, jaula o encadenados. Todo esto implica el cambio del comportamiento de los perros, como volverse agresivos o mostrar una respuesta impredecible frente a cualquier estímulo externo”, dice.

Lo ideal es que cuando se adquiera una mascota se disponga de un ambiente amplio de acuerdo con el tamaño y peso del animal.

“Es una mala costumbre hacerse de una mascota y al principio darle aparentemente todo el cariño y cuidado para luego en un corto tiempo someterla al encierro”, señala el veterinario.

Los especialistas coinciden en que la cadena debe usarse solo cuando el perro vaya de paseo, a fin de evitar problemas con las personas u otros animales. No en la casa. Ese constituye, muchas veces, el motivo para que el animal se estrese y hasta intente escapar.

¿Cómo detectar si su mascota está estresada? Hay síntomas de alerta, aunque varían según el animal: se deprime, se  enferma con más facilidad, es agresivo, está nervioso o no hace caso. 

El estrés, al igual que los humanos, pasa factura a la salud. El animal tiende a desarrollar enfermedades de tipo degenerativo (más aún si su estrés es producto del encierro) como la artrosis, osteoartrosis, puede tener malformaciones de miembros, más presencia de parásitos, y por lo tanto tendrá un envejecimiento más rápido.

De ahí que los especialistas recomienden que al momento de adquirir o hacerse responsable de una mascota se considere siempre la disponibilidad de tiempo, de espacio y recursos económicos para que el animal no sufra. Y, claro, tampoco se estrese. (K.V.)

© Derechos Reservados 2004 Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados