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Edición del DOMINGO 23 de Noviembre del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Bolivar Oordóñez
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Están en la esquina más cercana a su barrio,  atendiendo las necesidades de la familia y los apuros de la casa. Son los tenderos, un oficio con historia que pasa de generación en generación. Desde sus negocios, en el centro, sur y norte de la ciudad, ellos cuentan su vida.

Bolivar Oordóñez
Don Bolo, famoso en Pradera 3
Su tienda no tenía nombre, hasta que recibió una citación de la Intendencia del Guayas en la que se  bautizó a su establecimiento como Tienda Don Bolo, y así se quedó.

A este chimboracense siempre  le gustó la Costa ecuatoriana, su familia materna habita en el suburbio de Guayaquil, y en su niñez esperaba con ansias las vacaciones escolares para visitar esta ciudad.

Se estableció en Guayaquil hace 28 años, en una casa ubicada entre   las calles Octava  y Gómez Rendón, frente al hogar de doña Apolonia Laurido, madre de Julio Jaramillo. De ahí su afición a los boleros y pasillos que se entonan dentro de su tienda.

Por 16 años, junto a su esposa, Mercy Delgado, y la ayuda de su hijo, Manuel, mantienen su tienda en la manzana D-93 en Pradera 3.

Él añora los años en que el sector era bastante concurrido por los trabajadores del puerto marítimo que se encuentra cerca, ahora concesionado a una empresa privada, así como la algarabía de los choferes  de transporte público que transitaban en la manzana, pues ahí funcionaba el estacionamiento de  la línea 40, ahora reemplazada por el servicio de transporte urbano Metrovía.

Pero sus clientes no lo olvidan y continúan accediendo al crédito que este microempresario les provee. Él también tiene buena memoria y conoce a varias generaciones del sector, incluso comenta entre risas que “algunos que venían a pedirme caramelos ahora me compran cigarrillos y cerveza”.

La tienda se abre a las 08:00 y se cierra a las 24:00. De lunes a domingo, la rutina es atender al cliente. Sin embargo él afirma sentirse satisfecho de su trabajo.

Don Bolo dice que el tendero del barrio debe tener respuestas para todos, ser paciente, amiguero y respetuoso. Estos tips han dado resultado. Y sus clientes comentan con alegría que  ‘don Bolo ya es famoso’. (G.J.)

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