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| Rosa Sánchez y familia |
| En La Dolorosa del Paraíso |
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| Rosa Sánchez Villa y su hija Anita Panta en la tienda La Dolorosa. | | |
| Los taxis se estacionan a menudo al frente de su tienda La Dolorosa, en Ciruelos y la primera peatonal de la ciudadela El Paraíso. “Me preguntan si conozco a tal doctor o dónde está la escuela o alguna calle”, confiesa esta experta de la vida cotidiana de esta ciudadela al norte de la ciudad, donde trabaja en su tienda desde que tenía 9 años. Hoy, a los 56, recuerda cómo sus padres se asentaron en esta casa. “Mi papá era policía y pasaba semanas fuera de la ciudad. Por eso mi mamá abrió la tienda en la casa para tener dinero a diario”, comenta esta amable señora que desde pequeña gustaba de ayudar a su madre, “porque me agradaba sumar y restar para hacer las cuentas y dar los vueltos”. Abre a las 07:00, cuando los padres vienen “al apuro” a comprar algo para la lonchera de sus hijos, y después las empleadas llegan a comprar los ingredientes del almuerzo; más tarde arrivan los esposos para llevar algo a su casa luego del trabajo y por la noche los jóvenes se reunen en su portal a departir (cierra a las 00:15), indica esta viuda que a menudo es ayudada por sus hijos Anita (economista de 25 años) y Carlos Humberto (estudiante de comercio exterior de 20 años). Ellos también gustan atender esta tradicional tienda del barrio. (M.P.)
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