Las ciudades más afectadas por el desempleo en octubre fueron Guayaquil con un índice de 9,9%, Quito con 8,3% y Cuenca con 5,8%, según la encuesta del INEC. Además indica que la tasa de desempleo en el país aumentó 1,4% de septiembre a octubre, que fue de 7,3%; y el subempleo se redujo 2 puntos, llegó a 44,4%.
La tasa de desempleo de octubre fue de 8,7%, cifra récord desde que se cambiaron los métodos de medición en septiembre del 2007.
Así, según la encuesta mensual del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), que ahora es el único organismo facultado para emitir estadísticas de desempleo (antes lo hacía también el Banco Central), la tasa aumentó 1,4% de septiembre (fue de 7,3%) a octubre. Mientras el subempleo se redujo 2 puntos porcentuales y llegó a 44,4%.
La Cámara de Industriales de Pichincha interpreta que “el comportamiento de las cifras revela que ha existido un desplazamiento de al menos 32.593 personas de la categoría de subempleados a desempleados”.
La ciudad más afectada es Guayaquil con un índice de desempleo de 9,9%, siguen Quito con 8,3% y Cuenca con 5,8%; mientras que se redujo en Machala a 7,8% y Ambato a 3,5%.
Estas dos últimas ciudades fueron incluidas desde septiembre pasado en la nueva medición mensual que se realiza en 3.960 viviendas y cuyos resultados aportaron una reducción de la tasa del 9,8% (en agosto de 2007) a 7 % en septiembre del mismo año, cuando comenzó a usarse la nueva metodología.
Según Byron Villacís, director del INEC desde enero del 2007, la reducción en las tasas obedece a que por ejemplo antes si un ama de casa expresaba su intención de tener un empleo y no lo tenía, se le consideraba desempleada, en cambio con la actual metodología solo se le considera desempleada si demuestra que en la semana anterior a la práctica de la encuesta realizó alguna acción tendiente a conseguir empleo. De lo contrario hace parte de la Población Económicamente Inactiva (PEI).
Villacís asegura que la nueva metodología se comenzó a estudiar desde el 2006 por recomendación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Respecto a las causas del incremento del desempleo el mes pasado, señala que es común que entre septiembre y octubre haya una caída del empleo por la contracción del sector exportador, no solo productivo sino comercial-exportador, a consecuencia de la crisis mundial.
Desde la perspectiva de los empresarios, a más de la desaceleración en el consumo de Estados Unidos y Europa, el desempleo también obedece a una suma de medidas tomadas por el Gobierno y mandatos de la Asamblea que afectaron sectores específicos, que en algunos casos no han sido cuantificados por las encuestas, y a la disminución en la inversión.
“Las empresas no han recibido un apoyo definitivo del Gobierno en cuanto a reglas claras de juego que permitan un desarrollo de la libre empresa en el país. Sobretodo cuando, por la crisis internacional, la gente tiene que ajustarse los cinturones y tratar de reducir al máximo los costos para salir a flote, lo cual implica a veces la reducción de personal”, destacó tras la reunión del martes con el presidente Rafael Correa, el presidente del Consejo de Cámaras de la Producción, César Espinosa.
Si bien el ministerio de Trabajo no registra despidos masivos ni cierre de empresas, el desempleo ha sido la factura más costosa que ha pasado la crisis actual. En Estados Unidos ya suman 478.000 las solicitudes de indemnización por desempleo y el director de la OIT cree que podrían perderse 20 millones de puestos de trabajo en el mundo hasta fines del 2009.
Según Espinosa, el más afectado es el sector agroexportador que genera entre el 60 y el 65% de las plazas de trabajo del país. En efecto, de las 14.418 actas de finiquito legalizadas en octubre en el Ministerio, la mayoría corresponden al sector de la manufactura y al agroexportador.
A la disminución de las exportaciones no petroleras (-15,7% en septiembre), se suma -dice Espinosa- la eliminación de la intermediación y el trabajo por horas dispuesto por el Mandato 8, que “ha complicado el tema porque se contrataba gente en tiempo de cosecha y de siembra y eso hoy no es posible”; y menciona el sector de la minería que opera en Azuay, Morona Santiago y Zamora Chinchipe, y que tuvo fuertes recortes a consecuencia del mandato minero.
María Gloria Alarcón, presidenta de la Cámara de Comercio de Guayaquil, dice que los sectoros donde más ha calado el desempleo son los afectados por las nuevas regulaciones, como el de la seguridad privada, que a mediados de año por la aprobación del reglamento de su ley incrementó costos en 100%.
Aunque en este, como en los demás sectores, no existen o temen decir cifras; la Anesi, Asociación Empresas de Seguridad e Investigación, dice que las compañías perdieron un 30% de los contratos que tenían.
Opiniones
Guardias
“No me dieron ni la liquidación”
“Cuando nos dijeron que nos iban a incrementar los sueldos todos estábamos contentos, pero las empresas en las que vigilábamos poco a poco nos fueron despidiendo”, comenta Mauricio, un guayaquileño de 27 años que trabajaba como guardia en un local del centro hasta septiembre. Junto a él, otros 25 custodios fueron despedidos de la compañía, cuyo nombre no revela por temor a que no le paguen la indemnización que aún le deben. “Nos prometieron pagar en octubre, pero hasta hoy nada. Yo necesito esa plata”, manifiesta Mauricio, quien cuenta que actualmente mantiene a su esposa e hija con lo que gana ayudando a su suegro a vender frutas.
Supervisor de excavaciones
“Trabajé 7 años en Odebrecht”
El jueves 13 de noviembre, Carlos Caminos salió de su hogar en Riobamba con la esperanza de hallar trabajo en la concesionaria Hidrotoapi, en Santo Domingo de los Tsáchilas. Hace un mes, Carlos, de 52 años, su hermano mayor, Luis, y otros 400 trabajadores –según dice– fueron despedidos por la empresa brasileña Odebrecht, tras ser expulsada por el Gobierno. “Trabajé 7 años para Odebrecht, los últimos 4 meses estuve en las excavaciones de Toachi-Pilatón, pero ahora estoy sin nada”, comenta el hombre, quien tras su despido se endeudó comprando un taxi que aún no ha podido usar, por lo que se mantiene solo con lo que gana en una tienda en su hogar.
Ex contadora de tercerizadora
“Hay que resignarse a lo peor”
Verónica, de 38 años, ha puesto varios anuncios en la internet solicitando trabajo como contadora, profesión que desempeñó durante un año en una empresa tercerizadora de Cuenca, pero con la eliminación de este tipo de contratación, ella se quedó sin trabajo. Su esposo mantuvo el hogar durante tres meses, mientras ella buscaba empleo, pero al no conseguirlo y ver que las deudas crecían, decidió aceptar un empleo en que hace la mismas funciones que en el anterior, pero que cancela sus servicios con factura, sin darle los beneficios de ley. “Mucha gente ha tenido que resignarse a trabajar medio tiempo, ganar menos o laborar en algo para lo que no estudió”, expresa.