El Ministerio de Relaciones Exteriores rechazó un informe elaborado por una comisión de Naciones Unidas que acusa a la policía de China de hacer uso de la tortura, calificando las acusaciones de falsas y difamatorias y afirmó que algunos de los integrantes de la comisión tenían prejuicios contra China.
El Comité de Naciones Unidas contra la Tortura dijo que estaba profundamente preocupado sobre las constantes acusaciones, corroboradas por numerosas fuentes legales chinas, sobre el uso generalizado y rutinario de la tortura y el maltrato de sospechosos detenidos por la policía, especialmente para tratar de extraer confesiones o información que podía ser usada en un proceso penal, en un informe de 15 páginas divulgado en Ginebra el viernes.
Qin Gang, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, dijo que algunos miembros del comité que estaban prejuiciados en contra de China, había ignorado evidencia presentada por el gobierno chino sobre el asunto de la tortura y citaban información no verificada o inventada.
Incluyen comentarios falsos y difamatorios en la conclusión final del comité, que carece de justicia y de objetividad profesional, contra la cual China se opone con toda firmeza, destacó Qin, según una declaración colocada en el sitio de la Cancillería en el internet.
Qin no dio detalles.
El informe de las Naciones Unidas acusa el uso de la tortura en detenciones policiales, en incidentes actuales y pasados.
Exhorta a una investigación total e imparcial sobre todos aquéllos que fueron detenidos en un ataque militar de junio de 1989 contra las protestas dirigidas por estudiantes en la Plaza Tiananmen e instó al gobierno chino a que compense y se disculpe con las familias de los afectados.