Desconcertados aún por lo cálido y húmedo que alguna vez podría haber sido Marte, los científicos ahora ven señales mineralógicas globales de que el planeta fue húmedo durante los primeros 2.000 millones de años de su existencia.
En un artículo en la edición de noviembre de la revista Geology, científicos que trabajan con información del Orbitador de Reconocimiento de Marte, de la agencia espacial de Estados Unidos, reportan que han localizado depósitos de ópalos y minerales relacionados sobre la superficie del planeta rojo.
Los ópalos pertenecen a una clase de minerales conocidos como sílices hidratados, con moléculas de agua introducidas en minerales con base de silicio, como el cuarzo.
Se requiere de agua líquida para la formación de sílices hidratados.
Lo más interesante es que los depósitos de ópalo se encuentran en áreas que parecen haberse formado hace sólo 2.000 millones de años.
Anteriormente, varias naves espaciales detectaron otros minerales que contienen agua, como arcilla, en regiones que se remontan a más de 3.500 millones de años. Marte, como los demás planetas del sistema solar, tiene casi 4.500 millones de años.
La presencia de agua se conoce desde hace muchos años; sus casquetes polares están compuestos, en gran medida, por agua congelada.
La pregunta sin respuesta es con qué frecuencia se ha derretido el hielo. La sonda espacial Phoenix Mars Lander, ya cerca del fin de su misión de seis meses, explora si el hielo ártico se ha fundido en milenios recientes.
La posibilidad más intrigante es que, cuando tenía menos de mil millones de años, el planeta era lo suficientemente caliente como para que hubiera lagos y océanos de agua líquida; y con ello, la posibilidad de vida. Los accidentes geográficos ofrecen evidencia convincente de flujos de agua: inmensos cañones y canales, y secos deltas de ríos.
Algunos científicos han sugerido que fueron inundaciones catastróficas poco comunes las que tallaron el paisaje marciano, ya fuera tras el impacto de un asteroide o cometa o al surgir violentamente a la superficie el agua de las capas freáticas, descongelada por calor volcánico residual.
Quienes creen que el agua líquida era más persistente se sintieron desconcertados cuando anteriores naves espaciales detectaron sólo pequeñas cantidades de carbonatos, minerales que deberían haberse formado en grandes cantidades a partir de reacciones entre el dióxido de carbono y el agua líquida.
Sin embargo, la información recabada por Spirit y Opportunity, los dos robots exploradores en Marte, muestra un entorno altamente ácido que impidió la formación de carbonatos.
“Esa parte de la historia goza de un consenso bastante amplio”, dijo María Zuber, catedrática de geofísica en el Instituto Tecnológico de Massachusetts.
Sin embargo, los científicos planetarios aún intentan explicar la transición de Marte, de tener mucha agua, al clima frío y seco de hoy. De hecho, todavía intentan explicar cómo es que en otro tiempo tuvo mucha agua.