La tradición se amplía más allá de la calle Seis de Marzo. Es un buen negocio en toda la ciudad.
Cristian Bravo Cruz asumió el negocio de la elaboración de años viejos hace más de cinco décadas como una tradición de sus bisabuelos. Sin embargo, su visión cambió hace 20 años cuando se dio cuenta de que dedicar tres horas diarias a fabricar moldes de monigotes generaba una “alta rentabilidad”, en lugar de los trabajos particulares que hace como publicista.
En su casa, ubicada en las calles Cuatro de Noviembre entre Leonidas Plaza y Guerrero Martínez, se elaboran y almacenan los cien monigotes que aspira a vender este año, para los que ha gastado entre $ 200 y $ 300. El “buen negocio” de años viejos lo motivó a contratar cuatro muchachos (Kerlyn, Alejandro, Erick y Félix) ajenos a la familia para masificar un negocio que, para él, genera más del triple de ganancia.
“En este negocio lo que más se invierte es tiempo, mas no dinero, y la ganancia es abundante”, comenta Bravo, quien en mayo pasado inició la elaboración de moldes en su casa.
Bravo indica que sus colaboradores hacen entre cuatro y cinco moldes de monigotes al día, para los que emplean pocas horas. Cada reproducción, dependiendo del tamaño, se valora en $ 2 o $ 3. Es decir, cada muchacho gana más de $ 8 al día y semanalmente entre $ 40 y $ 50.
Comenta que la rentabilidad en la elaboración de años viejos se ha hecho “tan popular” que los negocios se expanden por sectores no tan tradicionales como a lo largo de la calle Seis de Marzo. “Los mismos jóvenes a los que les damos trabajo aprenden la técnica y luego ponen sus propios negocios. Así se va expandiendo en otras zonas que uno ni conoce”.
En otro sector de la ciudad, en las calles Oriente y García Moreno, está el negocio de monigotes de Douglas Ríos Valenzuela, quien confiesa que se dedicó a fabricar años viejos desde hace tres años por las escasas ganancias que le daba alquilar equipos de música para fiestas. “Todos los negocios tienden a bajar por ciertas épocas, pero hacer monigotes una vez al año y ganar bastante plata es muy rentable”, dice.
Para este año, Ríos cuenta con un cargamento de cien muñecos y veinticinco moldes de todos los tamaños, en los que ha invertido $ 500 para una ganancia esperada de $ 4.000, que la repartirá entre cinco colaboradores (su cuñada, vecinos y amigas).
Al frente, en la vivienda de Alfredo Parrales, se dedican a la elaboración de monigotes desde hace doce años. Para fabricarlos cuenta con tres personas, que diariamente emplean más de ocho horas entre forrar, emplasticar y pintar.
Evitar la competencia
Parrales comenta que “por la carestía de la vida” tuvo que dedicarse a esta actividad, pues su actual negocio de venta de cangrejos no deja mayores ingresos. “Hay que aprovechar el tiempo de veda para meterse de lleno en la elaboración de estos monigotes”.
Comenta que la expansión de muñecos de papel por esa zona se ha hecho más frecuente para “evitar la competencia de la Seis de Marzo”.
Para este año tiene previsto hacer cien monigotes, con una inversión de $ 200 y una posible ganancia de $ 1.400, en relación con lo que obtuvo el año anterior con la misma cantidad de años viejos.
Sin embargo, Parrales anticipa que para esta temporada se elevará el precio de algunos muñecos, “porque todos los materiales han subido”.
En el sur de la ciudad ‘administra’ su local Antonio Narváez, quien desde hace 20 años se dedica a elaborar muñecos en la ciudadela Huancavilca, donde es muy conocido.
Narváez empezó a trabajar desde julio pasado y hasta el jueves de esta semana ya tenía 50 muñecos, que los venderá entre $ 15 y $ 400.
Para cumplir con los pedidos cuenta con dos amigos, quienes se encargan de pintar los monigotes y hacer los acabados. Ellos reciben sus ganancias a fines de año, cuando Narváez les entrega cerca de $ 200.
Su iniciativa por dedicarse a esta actividad fue la misma que la del resto de sus ‘colegas’: invertir en un negocio que demanda tiempo, pero genera gran utilidad.
Además porque sus conocimientos de diseño, adquiridos en el colegio de Bellas Artes le permiten realizar un trabajo con el que vive bien en cada inicio de año.
Detalles
Para saber
Políticos
Los muñecos alusivos al presidente de la República, Rafael Correa, se pueden adquirir por los alrededores de la calle Gómez Rendón, a un valor de $ 40. También se pueden observar políticos como el alcalde Jaime Nebot y Pierina Correa.
Variedad
En la ciudadela Huancavilca, manzana D41, villa 1, se pueden encontrar monigotes de cinco metros a un precio de hasta $ 400. El más barato cuesta entre $ 15 y $ 30.