El presidente electo advirtió que no existen soluciones fáciles para esta crisis, que se ha estado fermentando durante años, y muy probablemente empeorará antes de mejorar.
Obama reconoció que lograr la aprobación del Congreso de su plan económico no será fácil. "Necesitaré y solicitaré el respaldo de republicanos demócratas y republicanos, y agradeceré las ideas y sugerencias de ambas bancadas del hemiciclo", agregó. Empero, "lo que no es negociable es la necesidad de actuar inmediatamente".
En todo el país, los estadounidenses "no pueden dormir por la noche preguntándose si el sueldo de las próxima semana será suficiente para pagar las cuentas del mes, la gente acude al trabajo para empacar sus pertenencias y los jubilados ven como desaparecer sus ahorros", dijo.
El jueves, el departamento del Trabajo dijo que las nuevas solicitudes de reclamos por seguro de desempleo aumentaron a 542.000 de 515.000 la semana anterior. La cifra fue muy superior a la pronosticada por los economistas de 505.000, según un sondeo de Thomson Reuters.
Fue el nivel más elevado de reclamos desde julio de 1992, dijo el departamento.
"En estas horas aciagas que vive el país, el pueblo estadounidense ha superado sus discrepancias para solucionar sus problemas. (...) Hemos actuado con atrevimiento, bravura y, por encima de todo, juntos", dijo Obama "Esa es la oportunidad que nos ofrece nuestro nuevo comienzo, y ese es el desafío que debemos superar en los días que se avecinan. Ha llegado el momento de actuar. Como nuevo presidente de Estados Unidos, lo haré".