Liliana González, la colombiana que por su actuación y escultural figura ganó fama en Hasta que la plata nos separe, se confiesa decepcionada.
Subió ocho kilos y con ejercicios solo bajó tres. La actriz colombiana Liliana González debió someterse a una liposucción para recuperar la escultural figura que perdió por aceptar el papel de la gorda Margarita en la telenovela Valentino, el argentino, que en Ecuador se transmite de lunes a viernes, a las 21:00, por TC Televisión.
En una entrevista publicada en la edición online del diario colombiano El Tiempo, la artista dijo sentirse triste porque su esfuerzo fue inútil. Y es que la producción colomboargentina no tuvo acogida y el canal RCN la sacó del aire a las dos semanas de su estreno.
González, que en el también melodrama colombiano Hasta que la plata nos separe encarnó a Vicky, la Pajarita, reveló que no solo ha soportado el dolor físico de la cirugía, sino el emocional, por haber terminado con su novio, Juan Pablo Páez, tras cuatro años de relación.
Explicó que la práctica de una liposucción constaba en su contrato, pues quería asegurarse de que al terminar el proyecto volvería a su peso normal (no especifica cuántas libras o kilos). Además, ni bien Polka y Vista Producciones, encargadas de la realización de Valentino, el argentino, concluyeron los rodajes recibió otra oferta de trabajo y necesitaba estar delgada.
A eltiempo.com, González indicó que aceptó engordarse para demostrar lo que podía llegar a hacer como actriz. “Sé que les hicieron la propuesta a un par de actrices y ellas no aceptaron, pero una debe tener carácter y valentía para este tipo de cosas”, manifestó.
La actriz, quien confesó que a los 18 años tuvo problemas de sobrepeso, anotó que cuando llegaba a su memoria esa etapa se sentía afectada “porque la gente le da palo a uno por tener unos kilos de más”.
No lloraba, pero sí se deprimía “y daba rabia porque en el gimnasio había gente que me criticaba y hasta preguntaba si estaba embarazada.
Muchas veces me sentí mal porque no me entraba la ropa, no me daban ganas de salir y eso que entonces mi novio me apoyó”.