Ondas emitidas por un teléfono móvil pueden provocar trastornos en nuestro organismo.
Diferentes estudios internacionales se han hecho en el mercado en torno a las consecuencias del uso del celular, pero hasta el momento no se ha comprobado ningún efecto.
Sin embargo, especialistas advierten sobre el peligro que generan las ondas electromagnéticas que emite un teléfono móvil y los daños que estas producen en el organismo.
Desde un cáncer cerebral hasta tendinitis (inflamación de un tendón, punto de anclaje de un músculo en el hueso) o deformidades en las manos, o estrés son algunos de los daños que se mencionan. También se habla del aislamiento social.
Un teléfono móvil recibe y emite ondas electromagnéticas para receptar o hacer llamadas. Si las ondas electromagnéticas se encuentran en un rango por encima de lo permisible o están demasiado cerca al organismo provocan serios problemas en lo posterior.
En países como Singapur y Estados Unidos, los hospitales han detectado un incremento de lesiones (síndrome de túnel carpiano, tendinitis, problemas ortopédicos, artritis reumatoide, bursitis y molestias en el cuello) por el uso de dispositivos como reproductores de audio, videojuegos y celulares, por el abundante envío de mensajes de texto.
Daños genéticos
George Carlo, doctor de Estados Unidos, monitoreó desde el 2005 a miles de usuarios de teléfonos móviles y encontró que la sangre humana expuesta a la radiación de teléfonos inalámbricos exhibe daño genético.
Además, las personas que usan celulares por seis años o más tienen el 50% más de riesgo en la acústica normal y de tumores en el nervio que va al oído.
Su colega, Michael Rapacholi, de Australia, tomó dos grupos de ratones como muestra. Uno fue expuesto a radiaciones pulsantes de 900 mhz (iguales a los emitidos por el celular) en periodos de 30 minutos diarios durante 18 meses. El otro no fue expuesto a radiaciones y el resultado fue que el 43% del grupo expuesto desarrolló linfomas cancerígenos.
La universidad sueca Uppsala-Örebro estudió a 1.617 pacientes desahuciados por tumor cerebral y se observó que el 27% de los voluntarios utilizaba con frecuencia el celular y la región donde se desarrolló el tumor coincidía con la zona del mismo lado del cerebro que se usaba para hacer llamadas.
Sandra Mercado, especialista ecuatoriana en biomagnetismo medicinal, asegura que cuando una persona habla demasiado por celular puede presentar trastornos como aumento del estrés, disminución de la capacidad de trabajo, desconcentración, migraña, ansiedad, sensación de fatiga, trastornos del sueño, irritabilidad y disminución de la memoria.
“Si acercas un celular al computador hay una interferencia en la pantalla del monitor. Si en un aparato eléctrico causa ese efecto, cómo lo hará en el cuerpo humano”, dice Mercado.
Para el sociólogo Gaitán Villavicencio, otro grave problema es la afección en las relaciones interpersonales de los jóvenes. “La adicción a este aparato provoca una reducción del instinto de sociabilidad, que afecta el desarrollo funcional de la familia porque ahora los jóvenes prefieren hablar por celular que con sus padres”, afirma.
Más datos
Investigación inconclusa
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los últimos 30 años se han publicado 25.000 artículos sobre los efectos biológicos y aplicaciones médicas de la radiación. Se concluyó que los resultados no confirman que la exposición a campos electromagnéticos de baja intensidad produzca ninguna consecuencia para la salud, sin embargo, se detectó que sí presentan lagunas que requieren más detalles.