Brasil llamó para consultas a su embajador en Ecuador, debido a la decisión del gobierno de Rafael Correa de denunciar una deuda con el banco estatal de fomento brasileño BNDES e iniciar un proceso de arbitraje, anunció este viernes el canciller brasileño Celso Amorim.
"El gobierno recibió la noticia con mucha preocupación, sobre la decisión del gobierno de Ecuador de suspender el pago de la deuda al BNDES", dijo Amorim en una breve declaración a la prensa al finalizar la Conferencia Internacional sobre Biocombustibles en Sao Paulo.
El ministro anunció además que "eventualmente tomaremos otras acciones y vamos a examinar la cooperación con Ecuador".
El ministro Celso Amorim llamó al embajador de Brasil en Ecuador (Antonino Marques Porto) para consultas, señaló el comunicado.
El crédito por 286 millones de dólares fue otorgado por el banco estatal brasileño para financiar la construcción en Ecuador de la planta hidroeléctrica San Francisco, a cargo de la empresa brasileña Odebrecht.
El gobierno brasileño recibió con seria preocupación la noticia de la decisión del gobierno ecuatoriano, señaló el comunicado. "La decisión del gobierno ecuatoriano fue anunciada en un evento público sin previa consulta o notificación al gobierno brasileño".
Inicio con Oderbrecht
Correa había ordenado en septiembre la expulsión y el embargo de los bienes de Oderbrecht ante graves fallas de la planta de San Francisco, considerada crucial para el futuro energético de Ecuador.
La disputa generó tensiones entre los dos países, especialmente después de que Correa también amenazó a la petrolera estatal brasileña Petrobras con expulsarla de Ecuador por atrasos en la renegociación de un contrato para explotar un pozo de hidrocarburos.
Brasil respondió con la decisión de suspender un viaje que iba a realizar en octubre el ministro de Transportes, Alfredo Nascimento, para discutir la posibilidad de cooperar en la construcción de carreteras.
La decisión ecuatoriana de recurrir a un arbitraje internacional para suspender el pago de la deuda con el BNDES agregó una nueva aspereza a la disputa entre los dos países.
El gobierno brasileño considera que la naturaleza y la forma de adopción de las medidas tomadas por el gobierno ecuatoriano no se encuadran con el espíritu de diálogo, de amistad y de cooperación que caracteriza las relaciones entre Brasil y Ecuador, agregó el comunicado.