Ecuador "deploró" este viernes el llamado a consultas del embajador brasileño en Quito y consideró que su controversia jurídica con el banco BNDES no debería afectar las relaciones entre los dos países, según un comunicado de la Cancillería.
Quito "deplora la decisión adoptada por el gobierno del Brasil y "reitera su permanente disposición para continuar manteniendo las relaciones bilaterales en el alto nivel de amistad y cooperación", señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Previamente funcionarios del gobierno se habían mostrado respetuosos de la reacción de Brasilia ante el proceso iniciado por Ecuador en una corte de París para eludir el pago de un préstamo por 243 millones de dólares otorgado por el banco de fomento de Brasi (BNDES).
Según Ecuador, el dinero fue utilizado por la empresa brasileña Odebrecht para construir la hidroeléctrica San Francisco, que debió ser reparada apenas un año después de su entrega, lo que motivó la expulsión de la constructora por incumplimiento de contrato.
El Ejecutivo ecuatoriano "reafirma su posición de que la controversia con el BNDES, debe resolverse por los canales jurídicos (...) sin que esta situación afecte las excelentes relaciones existentes" entre los dos países, agregó el comunicado.
Horas antes el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva llamó a consultas a su embajador en Quito, molesto por la decisión del presidente Rafael Correa de denunciar la deuda con la entidad financiera ante la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI).
"Eventualmente tomaremos otras acciones y vamos a examinar la cooperación con Ecuador", dijo el canciller brasileño Celso Amorim.
Es la primera vez desde el fin la guerra de la llamada Triple Alianza (Argentina, Brasil, Uruguay) contra Paraguay, en 1870, que el gobierno brasileño llama a consulta a un embajador en un país sudamericano, dijeron a la AFP responsables diplomáticos.