Ex vendedores del estadio Modelo están en las Cuatro Manzanas y cerca de La Rotonda.
Con más de veinte años de experiencia en la venta de artículos navideños, Juana Reyes, de 43, recuerda las peripecias que ella y más de doscientos compañeros han padecido desde que salieron de la calle Calderón y Malecón, en 1986.
“De ahí nos mandaron a la Villamil (sector de la Bahía), luego a la calle Colón, a la Olmedo y posteriormente a la explanada del estadio Alberto Spencer”, donde trabajaron hasta el 2006. Un incendio provocado por camaretas, el 11 de diciembre del 2004, motivó al Municipio a cambiarlos de lugar.
En el 2007, después de múltiples protestas contra el Cabildo para que les permitan retornar al estadio, llegaron al Mercado de Artículos Varios o de las Cuatro Manzanas.
Desde entonces se han divido, reconoce Ulbio González, de la Asociación Siempre Lucharemos. El distanciamiento, a más del espacio, es por la disputa de clientes. Unos 150 vendedores se ubicaron en el mercado municipal, otros 50 buscaron un terreno en el norte, junto a La Rotonda, y otros se fueron a la Bahía, en las calles Chimborazo y Manabí.
Estos comerciantes son de Guayaquil y de provincias como Chimborazo, Cotopaxi y Santa Elena, que cada año llegan a la ciudad en noviembre para vender sus productos.
Entre ellos está el riobambeño Javier Mora, quien con su esposa han invertido este año cuatro mil dólares en artículos. Él confecciona casas para los pesebres que elabora con palo de mangle. Su puesto, donde se venden figuras para el nacimiento, está en las calles Huancavilca y Seis de Marzo.
Por el lado de Pío Montúfar está Hilda Abata, de 64 años, que desde la semana pasada duerme dentro del mercado al igual que seis compañeros. Ella es de Latacunga y de esa forma, dice, resguarda sus productos para evitar robos. Desde el 14 de octubre pasado, cuando el Municipio les cedió gratuitamente la ubicación para los puestos, les han robado dos veces, según González. Perdieron $ 200 en árboles y luces.
Al igual que Reyes, ellos trabajan en el oficio desde hace 20 años. Todos coinciden en que el Municipio debería congregar a todas las personas que trabajaron en la explanada en las cuatro manzanas.
“Así como nos hicieron venir a nosotros que traigan a los demás. Hay un grupo que está por el Papagayo (Cdla. Alborada) y otro en la Bahía que nos dejan sin clientes”, dicen.
Se refieren al grupo que labora en un solar privado en la calle Benjamín Carrión, a una cuadra de La Rotonda, que aún tramita el permiso de funcionamiento en el Cabildo.
Allí, comerciantes como Soledad Villarroel y Glenda Martínez pagan $ 100 por un puesto de 3 x 3 , desde el 10 de noviembre hasta el 28 de diciembre.
En las Cuatro Manzanas, a más de la venta de artículos, los vendedores incluyen servicios como reparación de luces y de figuras del niño Dios para el nacimiento. En el norte se venden árboles artificiales y naturales.
Ambos grupos quieren que los guayaquileños sepan dónde están para asegurar las ventas de este año.