- NOV. 21, 2008 - Foto - El Gran Guayaquil - EL UNIVERSO
Tener una visión cultural más amplia, salir del espacio cotidiano en el que se vive y entrar en contacto con nuevas costumbres son algunos de los beneficios que se logran en experiencias de intercambios culturales. Luis Augusto Panchis, coordinador del proyecto Patas y Panas, del Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales (Ildis), está convencido de la importancia del intercambio cultural en el país.
Desde hace diez años, él dirige el proyecto que comprende dos tipos de intercambio juvenil, el nacional y el internacional. Al menos unos 1.500 jóvenes han participado de los encuentros realizados entre líderes del programa Patas y Panas, creado con el apoyo de organismos como el Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales (Ildis), que fomenta el intercambio cultural entre Ecuador y Perú.
“Hemos conseguido que se amplíen las fronteras físicas y mentales, lo que solo se logra con este tipo de intercambio, de otro modo no es posible”, dice Panchis. En el último encuentro, hace un mes, participaron 76 jóvenes durante tres días. La idea de los intercambios surgió a partir de la firma del tratado de paz entre Ecuador y Perú como otra forma de integrar a estos dos países.
Hasta ahora, dice Panchis, este tipo de encuentros han involucrado a mayores de 18 años. Él sugiere que en los planteles los padres de familia participen de los debates para aplicar los intercambios, porque son ellos quienes, en algunos casos, ponen las barreras para este tipo de experiencias.