- NOV. 21, 2008 - Foto - El Gran Guayaquil - EL UNIVERSO
Este es un premio con historia que ostentan muchos personajes ecuatorianos.
Aunque los detalles de la entrega del galardón que realiza anualmente (21 de noviembre) la Benemérita Sociedad Filantrópica del Guayas a los mejores alumnos de jardines de infantes, escuelas, colegios y universidades de esta y otras ciudades del país han cambiado mucho, aquello no disminuye la importancia del premio ni la satisfacción de quienes por su apego al estudio lo alcanzaron.
Tampoco se puede negar la nostalgia que experimentan los ganadores del galardón en pasadas décadas, especialmente de los que fueron a recibir el premio en el Teatro Nueve de Octubre durante la presidencia de Carlos Saona, que incluía en el acto la actuación de la orquesta del maestro español José Barniol.
La medalla de La Filantrópica se reparte desde 1875 y siempre es ‘peleada’ por los estudiantes ‘cerebros’ de cada centro educativo. En ocasiones, cuando hay varios candidatos se la sortea, pero las autoridades resaltan este asunto como estímulo a los no favorecidos.
Una costumbre que se perdió fue la publicación de la nómina completa de los ganadores en las páginas de EL UNIVERSO en noviembre de cada año; la curiosidad de vecinos, familiares y amigos los hacía madrugar para leer si en la lista constaba algún conocido.
Las reuniones para agasajar al galardonado nunca faltaron; y para ‘presumir’ con sano orgullo se encargaban, como hasta ahora, los mensajes radiales y en los diarios con la fotografía del estudiante.
Como testimonio de los merecedores de la emblemática presea, destacamos que en 1955 lo recibieron Gonzalo Noboa Elizalde y Ramiro Larrea Santos, de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Guayaquil, sorteados con Galo García Feraud, Víctor H. Ron, Ángel Duarte Valverde y Aníbal González.
En 1961 Héctor Romero Parducci y Jacinto del Valle, de esa misma Facultad lo lograron pero en sorteo con Nicolás Parducci, Eduardo Peña, Francisco Loza, Eduardo Castillo Barredo, Jacinto Velázquez, Miguel Villacís Gómez, Emilio Romero, Luis Vernaza, Francisco Correa, Jaime Roldós, Carlos Arosemena, Boanerges Villacís y Guillermo Chang.
También en ese año Nila Velázquez Coello y Dora Pazmiño, de la Facultad de Filosofía y Letras del Alma Máter porteña, lo recibieron tras el sorteo con Inés Asinc, Leticia Gosdenovich, José Hidrovo Peñaherrera, Ottowaldo Paredes, María Granizo y Carole Peña. En el ámbito colegial como alumnas del Rita Lecumberri lo merecieron Aracely Consuegra y Berta León Ruiz.
Otros colegiales y universitarios que en distintas épocas lograron el premio fueron Digna Ayón, Isabel Ramírez Estrada, Sonia Manzano, Moisés Tacle, Luis Parodi, Amada Franco, Evelio Tandazo, Adela Molina (+), Estela Ampuero, Ruth Garaicoa, Jaime (+) y León Roldós Aguilera, Norma Plaza Aray de García e Hipólita de Lucca, entre otros profesionales de diferentes actividades impulsores del desarrollo patrio. Cuadros y cofres guardan esos gratos recuerdos.
El reparto de premios se realiza en el auditorio José Salcedo Delgado en General Córdova 616 y Junín. Hoy el acto se realizará a las 18:00.