Las albicelestes le ganaron a Pichincha la final en cinco sets y retuvieron título en Juegos Nacionales.
Fue una lucha sin tregua entre dos potencias y se definió en el quinto episodio en una de las finales más electrizantes de los XI Juegos Deportivos Nacionales de Macas 2008. Luego de repartirse dos sets cada uno, Guayas ganó 15-5 el último y se proclamó bicampeón de voleibol femenino, a costa de Pichincha, la noche del miércoles pasado.
Con la excelente actuación de Paola Romero, Jennifer Angulo y María Valarezo, las albicelestes fueron arrolladoras en el set decisivo. Remates potentes, cruzados y bien dirigidos resolvieron la contienda en 15 minutos. Así se retuvo la corona lograda en Ibarra 2004. El festejo fue un carnaval celeste y blanco al grito de “¡Fuerza, Guayas!”.
En los cuatro sets anteriores las azulgranas vencieron 25-21 en el primero, las guayasenses empataron al adueñarse del segundo por 25-23. La emoción se incrementó porque Pichincha desniveló al ganar el tercero por igual marcador, sin embargo, las monarcas forzaron al quinto y definitivo set al imponerse en el cuarto por 25-20.
En el compromiso, María Paula León, de Guayas, cumplió uno de sus mejores partidos en el torneo. Fue la armadora perfecta del equipo y realizó servicios potentes desde el punto uno y tuvo tiempo para efectuar remates imprevistos.
El equipo base
El ex voleibolista Simón Mejía, desde la banca técnica de Guayas, tuvo la certeza de mantener el equipo base con Brenda Espinoza, quien destacó en su función de líbero; junto a ella, León, María Valarezo, Jahaira Pesantes, Jennifer Angulo y Érika Martínez. Con ellas se complementaron María de los Ángeles Panchana y Diana Osorio.
En el primer set Pichincha fue superior; Lissette Lascano y Verónica Salinas encontraron vía libre por los puntos 2 y 4, lo que le permitió vencer.
En el segundo episodio, Valarezo, Romero y Angulo se alternaron para llegar a la red, rematar y bloquear el juego agresivo de las pichinchanas. Ese sistema les permitió empatar la contienda a 1.
Para la tercera rueda, los remates con potentes exagerados, mal dirigidos y la falta de recepción al juego ofensivo de Pichincha provocó la derrota parcial de las albicelestes.
Dos sets decisivos
En el cuarto episodio, Guayas retomó su juego ofensivo y volvió a vencer para forzar al quinto set. Este episodio fue favorable para las albicelestes desde el principio. Tuvo a Valarezo y Angulo inspiradas. Les salió todo y siempre mantuvieron la ventaja sobre Pichincha. Desde que Guayas llegó al punto 3, su rendimiento fue en ascenso y sentenciaron el 15-5.