Ecuador llamó este jueves a sus acreedores a renegociar los bonos de la deuda externa que considera fueron emitidos en condiciones ruinosas, mientras envió una señal de dureza al mercado al presentar una demanda internacional para suspender los pagos de un crédito a Brasil.
El anuncio se produjo poco antes de que una comisión encargada de investigar la legalidad de la deuda externa tomada por Ecuador en los últimos 30 años brinde más detalles sobre su informe final, en base del cual el presidente Rafael Correa decidirá la futura política financiera del país.
Los inversores extranjeros temen que Ecuador decida incumplir con sus obligaciones externas, que rondan los 10.000 millones de dólares, debido a que la caída en el precio del crudo redujo los ingresos del Estado por sus vitales exportaciones de petróleo.
"Ellos deberían revisar su posición con respecto al Ecuador y tal vez convenga que se acerquen para conversar con las autoridades financieras del país", dijo a Reuters el ministro de Política y presidente de la comisión revisora de la deuda, Ricardo Patiño, interrogado sobre la posición que deberían adoptar los tenedores.
Correa, un líder nacionalista cercano al mandatario venezolano, Hugo Chávez, aseguró en varias ocasiones que, llegado el caso, priorizará el gasto social para llevar al país hacia el socialismo frente al cumplimiento de las obligaciones financieras.
"Estamos pidiendo la suspensión de los pagos (del crédito del brasileño BNDES) mientras se determinan todos los reclamos que estamos haciendo", dijo a Reuters Jorge Glas, presidente del estatal Fondo de Solidaridad, que administra las empresas estatales del sector eléctrico.
La demanda se presentó ante la Cámara de Comercio Internacional en París, ente fijado en el contrato para los posibles reclamos, dijo el funcionario.
En su informe difundido en la noche del miércoles, la comisión auditora de la deuda calificó de "ilegales" los bonos Global 2012 ECUGLB12=RR y 2030 ECUGLB30=RR, emitidos en el 2000 y que agrupan un capital de unos 3.200 millones de dólares, debido a que su negociación perjudicó los intereses del país.
También identificó "ilegalidades" en algunos créditos multilaterales y bilaterales debido a irregularidades en los términos de la negociación, en tanto que pidió más tiempo para análisis el bono Global 2015 ECUGLB15=RR.
"Correa, el cual siempre ha tenido un cuestionable compromiso de pago, ha dado un paso adelante en sus amenazas de un default debido a las preocupaciones por la caída en los precios del crudo y en un intento por aprovechar las deprimidas condiciones en los mercados antes de que continúe deteriorándose la posición fiscal", dijo Patrick Esteruelas, analista para Latinoamérica en el Eurasia Group.
Con el informe en la mano, Correa deberá decidir si el país seguirá cumpliendo con sus obligaciones financieras o se declarará en "default" como en 1999, cuando una crisis económica puso a la pequeña nación contra las cuerdas.
El próximo vencimiento de la deuda que enfrenta Ecuador será el 15 de diciembre, cuando deba pagar un cupón de sus bonos Global 2015 por 30,4 millones de dólares.
Según el riesgo país ecuatoriano medido de acuerdo al índice EMBI+ elaborado por JP Morgan, los mercados consideran que la nación andina tiene cerradas las puertas al financiamiento internacional por su alto potencial de incumplimiento.
"Las fuentes de financiamiento que tenemos abiertas son las multilaterales y bilaterales (....) Todos sabemos que no vamos a obtener crédito del sector financiero internacional", señaló un confiado Correa durante la presentación oficial de unas medidas para enfrentar los efectos de la crisis mundial.