Mañana comenzará la batalla entre La Legión argentina y La Armada española, sin favoritos.
Los argentinos de La Legión y los españoles de La Armada se entrenaron ayer a todo vapor en Mar del Plata, de cara a una apasionante final de Copa Davis que se iniciará mañana.
La escuadra albiceleste, capitaneada por Alberto Mancini, encontró la medida justa para la pista de cemento que decidió usar como ventaja deportiva después de probarla con frenesí, aunque la habían pensado para neutralizar el poder de Rafael Nadal, quien se bajó de la epopeya por lesión.
“Llevó un par de días más ponerla a punto. No lográbamos el punto que queríamos. Pero ahora estamos cómodos y conformes”, dijo Mancini, luego de doce manos de pintura de resina al rectángulo azul bordeado de celeste en el estadio Malvinas Argentinas, que a partir del viernes será un hervidero.
España ha preparado, al quedarse sin Nadal, el número uno del mundo, y su rebelde rodilla, para afrontar con nuevos bríos el desafío de ganar por primera vez de visitante la Ensaladera de Plata, que logró en el 2000 y 2004, primero frente a Australia y luego contra EE.UU.
“No ha habido quejas de todos los compañeros por la pista. Creo que nos estamos adaptando bien”, destacó el madrileño Fernando Verdasco, número 16 del mundo y candidato a singlista y doblista.
Argentina dejó su tradicional arcilla del Lawn Tennis Club, en Buenos Aires, donde jugó durante décadas, para aprovechar el mejor rendimiento en esa superficie de Nalbandian y Juan Martín del Potro.
El balneario marplatense, con medio millón de habitantes estables y dos millones de visitantes al año, vibra por la final que Argentina perdió dos veces, en 1981 contra EE.UU., y en el 2006, frente a Rusia.
APUNTES: Deporte blanco
Pantallas gigantes
Los aficionados que no pudieron pagar $ 1.230 en la taquilla (por el boleto más caro), o casi $ 10.000 en la reventa, podrán ver la serie final de Copa Davis en pantallas gigantes desde la playa de Mar del Plata.