La Comisión Europea descartó la idea de instalar escáneres corporales en los aeropuertos europeos, aunque mantiene las reglas en vigencia para los líquidos autorizados en bolsos de mano, indicó este jueves un portavoz de Bruselas.
La Comisión quiere disponer de más tiempo para "analizar" si se debe instalar este tipo de escáner, precisó el vocero.
Las ondas de esos nuevos aparatos atraviesan la vestimenta y dibujan en la pantalla el cuerpo desnudo en tres dimensiones de la persona en cuestión.
Su instalación en los aeropuertos europeos, como ya ocurre en Estados Unidos, divide a los países de la Unión Europea (UE), que se enfrentan a la necesidad de luchar contra el terrorismo y el temor a ser acusados de "voyeurismo".
A fines de octubre, los eurodiputados se habían manifestado en contra de su utilización por una amplia mayoría.
De su lado, la presidencia francesa de la UE había reconocido la necesidad de "respetar la libertad de cada persona" y de "no imponer obligaciones".