Rusia dijo este miércoles que tranquilizó a Colombia, el mayor aliado de Estados Unidos en América Latina, por sus ventas de armas a Venezuela y su proyecto de maniobras navales en el Caribe, y desmintió que esté en un desafío a Washington como en la Guerra Fría.
Rusia comenzó a fortalecer su presencia en América Latina intensificando sus relaciones con Venezuela y Cuba, dos enemigos de Estados Unidos, en momentos de tensión con Washington por el reciente conflicto en Georgia y los planes de defensa con misiles en Europa.
El presidente Dmitry Medvedev visitará Venezuela este mes, mientras que buques de la flota naval rusa, incluido "Pedro el Grande", realizarán ejercicios navales con Venezuela en aguas del Caribe, las primeras maniobras de su clase desde la Guerra Fría.
Moscú vendió helicópteros, aviones de combate y fusiles Kalashnikov a Venezuela, lo que despertó preocupación de funcionarios de Colombia y de Estados Unidos, que temen que las antiguas armas usadas por las Fuerzas Armadas venezolanas terminen en manos de la guerrilla izquierdista.
"Hemos confirmado nuestra disposición de quitar cualquier preocupación que pueda tener lugar (...) y la parte colombiana está satisfecha", dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, en una rueda de prensa en Colombia.
"Sólo buscan las sensaciones, cuando el presidente ruso visita a los países de América Latina se considera como un reto a Estados Unidos (...) Esas evaluaciones son heredadas de los tiempos de la Guerra Fría", agregó.
FORTALECER RELACIONES
El canciller de Rusia aseguró que no hay pruebas de que armas rusas hayan ido a parar a manos de rebeldes de las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pero dijo que las denuncias se investigarán.
Colombia comenzó este año a fortalecer sus lazos con Rusia en busca de oportunidades de inversión y también de garantías de que los buques no cruzarán a zonas marítimas en disputa con Venezuela durante las maniobras navales.
El presidente Alvaro Uribe podría visitar Rusia el próximo año y Colombia espera firmar acuerdos de cooperación militar y comercial, mientras que empresas rusas buscan petróleo y gas en el país y participan en proyectos de construcción.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el más fuerte crítico de Estados Unidos en la América Latina, ha sido acusado en el pasado por sus opositores e incluso por funcionarios del Gobierno colombiano de tener nexos con las FARC.
Mientras Chávez asegura que su revolución socialista es un antídoto a las políticas de Estados Unidos, Uribe continúa siendo un firme aliado de Washington, que le entrega millones de dólares en ayuda militar para combatir el narcotráfico y la guerrilla.
Sin embargo, Chávez y Uribe mantienen unas relaciones pragmáticas tras superar las diferencias que surgieron a finales del 2007 cuando el mandatario colombiano suspendió la mediación del gobernante venezolano ante las FARC para buscar la libertad de un grupo de rehenes secuestrados por los rebeldes.