Fue quien ordenó el atentado en Barajas, donde murieron dos ecuatorianos.
Mikel Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki, nunca creyó en el proceso de negociación para poner fin a la actividad terrorista de la banda vasca ETA. Fue él, como jefe del aparato militar, quien ordenó el atentado en el módulo D del aparcamiento del madrileño aeropuerto de Barajas que el 30 de diciembre del 2006 acabó con la tregua y cegó la vida de dos ecuatorianos: Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio.
España se despertó ayer con la noticia de la detención del máximo dirigente “militar” de la organización terrorista ETA en una vivienda cercana a la estación de esquí de Cauterets (Francia).
Txeroki, de 35 años, era el primer objetivo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. No solo decidió cómo, quién y dónde se efectuaron las últimas acciones terroristas; también, según declaraciones de otros etarras, fue el autor material de la muerte, el 1 de diciembre del 2007, de los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero, en Capbreton (Francia).
La importancia de la operación puesta en marcha por las fuerzas y cuerpos de seguridad hispano-franceses justificó una comparecencia del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
El Mandatario calificó la detención de “determinante en la lucha contra ETA” porque “salva vidas”, pero matizó que la banda “no ha perdido su capacidad de atentar contra todos los ciudadanos, no ha perdido su capacidad de causar dolor, pero con esta detención ha sufrido un duro golpe”.
El seguimiento del coche, un Peugeot 207, utilizado en los últimos días por Txeroki y la otra apresada, Leire López Zurutuza, facilitó el apresamiento. El automóvil llevaba placas falsas. La numeración correspondiente a un modelo antiguo y, por tanto, incompatible con el que conducían los etarras alertó a los agentes.
El error cometido por ETA “da buena cuenta” del estado en el que se encuentra la organización terrorista, declaró ayer el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Desde que ETA formalizara la ruptura del alto al fuego, en junio del 2007, acumula tres importantes golpes policiales. En julio fue detenido el entonces jefe de la logística de la banda, Juan Cruz Maiza Artola, y en mayo pasado cayó el líder político con más peso en la organización, Francisco Javier López Peña, Thierry, junto a otros tres etarras. Ayer fue el turno de Txeroki.
A Winston Estacio, padre de Diego Armando, la noticia de la detención de Txeroki le sorprendió en Machala. “Eso no me devuelve a mi hijo, pero me alegro porque puede salvar otras vidas”, declaró ayer a este Diario vía telefónica.