- NOV. 17, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
La convalecencia de León Febres-Cordero en la clínica Guayaquil permitió que volviera a estrechar sus lazos de amistad con el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, quien lo visitaba con frecuencia.
Ambos estuvieron distanciados por más de ocho años por discrepancias en el manejo del Partido Social Cristiano (PSC) y de la alcaldía de la ciudad.
El alejamiento, según allegados a LFC, fue superado en lo personal. En lo político, agregan, cada uno sigue su camino sin que el otro intervenga.
De ahí que durante sus encuentros no hayan hablado a fondo de política.
Mucho menos del estado de salud del ex mandatario. Es que los médicos recomendaron no agobiarlo ni estresarlo.
Nebot procuraba charlar sobre temas refrescantes. De caballos, especialmente.
LFC y Nebot comparten la afición por la crianza de caballos y son vecinos en el sector de El Cortijo (Samborondón).
Cuando no podía visitarlo por motivo de sus viajes, Nebot lo llamaba por teléfono.
Pero el acercamiento entre ambos líderes socialcristianos empezó a concretarse hace ya varios meses. Coincidían en eventos públicos y se saludaban cordialmente.
En julio pasado asistieron a la ceremonia por el aniversario de los 50 años de creación de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol).
En ella se entregó el título de doctor honoris causa post mórtem al fallecido mandatario Camilo Ponce Enríquez, fundador de la institución y del Partido Social Cristiano (PSC).
Luego de ese encuentro, durante un recorrido de obras por las fiestas patronales de esta ciudad, Nebot dijo: “En lo humano yo le debo respeto al ingeniero (León) Febres-Cordero, el respeto que le debo a un amigo de toda la vida, a un hombre mayor”.