Organizaciones ya impulsan proyecto cuya aplicación está ligada al panorama político del 2009.
Para llegar a la cooperativa Guerreros del Fortín hay que tener un buen estado físico o un buen carro. Al menos de eso están convencidos los moradores de este populoso sector del noroeste de Guayaquil, quienes a diario deben recorrer las empinadas colinas que conforman la zona donde se asientan cientos de casas de caña y madera.
Allí, en el límite de la ciudad, no hay servicio de transporte público, agua potable, alcantarillado y la energía eléctrica falla continuamente. Así vive la comunidad desde hace más de una década, cuando se iniciaron las primeras invasiones.
Los habitantes de esta y otras cooperativas aledañas a la vía Perimetral se sienten poco atendidos por las autoridades. “Sabemos que empezamos en terrenos invadidos, pero ha pasado mucho tiempo y nuestra situación no ha mejorado”, dice Aurora Macías, madre de familia de 35 años.
Representantes del Foro Democrático, que agrupa a un centenar de organizaciones sociales de la urbe, sostienen que las atenciones a sectores como las cooperativas de la parroquia Tarqui Popular podrían llegar más rápido si Guayaquil se convierte en un distrito Metropolitano, posibilidad que contempla la nueva Constitución de la República.
Según Luis Cubillos, dirigente del Foro Democrático, la idea que está en proceso de socialización consiste en la división de Guayaquil por zonas que posean representantes y puedan conocer más de cerca sus necesidades y así atenderlas de manera efectiva.
Y aunque la idea empieza a discutirse en diversos espacios de Guayaquil (desde la semana pasada se desarrollan reuniones en el suburbio, Pascuales y Bastión Popular), su aplicación no podrá ser real mientras no se apruebe la Ley Orgánica de Gobiernos Autónomos, explica Tatiana Hidrovo, ex presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente, encargada de elaborar los artículos sobre el tema.
Hidrovo señala que la estructuración de esa ley es el trabajo principal que debe realizar la subcomisión de organización territorial en la Comisión Legislativa (que ella integra).
La primera disposición transitoria de la Carta Magna vigente determina un plazo máximo de 360 días para aprobar “la ley que regule la descentralización territorial de los distintos niveles de Gobierno”.
No obstante, advierte Hidrovo, los legisladores de la subcomisión esperan tener listo el texto en 180 días. “Estamos instalándonos en la mesa para elaborar una agenda, dialogar con lo actores del proceso y analizar casos de otros países”.
Una vez aprobada la ley de gobiernos autónomos se podrán aplicar los procedimientos establecidos en los artículos 247 y 245 de la Constitución que determinan el modo para conformar un distrito metropolitano.
La condición principal está ligada al número de habitantes, pues se requiere el 7% de la población nacional, es decir, 840 mil habitantes, aproximadamente (Guayaquil tiene 2,5 millones, según el Municipio).
El proyecto de ley sobre la creación del distrito debe ser presentada por el Concejo Cantonal a la Asamblea Nacional y el estatuto respectivo ante la Corte Constitucional, por lo que Hidrovo reconoce que la celeridad del tratamiento también está ligado a la conformación de las fuerzas políticas del órgano legislativo, algo previsto para abril o mayo próximos.
Joffre Campaña, especialista en temas de autonomía, considera que este proceso es “lento, enredado y poco incentivador” y destaca que Guayaquil aún es una ciudad que puede ser manejada con un municipio, pero considerando la participación de los diferentes sectores de la sociedad.
El ex asambleísta Roberto Ponce sostiene que el concepto de distrito no es útil para la urbe pues la nueva Constitución recuperó las competencias que habían sido otorgadas a municipios como el de Guayaquil.
La legisladora Tatiana Hidrovo resalta que, por ejemplo, Guayaquil, por encargo estatal, puede seguir brindando servicios como el del Registro Civil, pero sin controlar la política de la entidad.
Campaña critica ese modelo, pues no da libertad necesaria para servir con eficiencia. “Un caso: si la política es no incrementar los costos y ocurre que para tener más eficiencia eventualmente tienen que incrementarse los costos, se limita el servicio de calidad”.
Mientras la Comisión legislativa empieza a trabajar en la conformación de la Ley de Gobiernos autónomos, en Guayaquil crece la socialización del plan. Este fin de mes, el Foro Democrático recogerá propuestas de los pobladores del Guasmo para empezar a estructurar un estatuto preliminar.
Textuales
Tatiana Hidrovo
MIEMBRO DE COMISIÓN LEGISLATIVA
“La ley que regula la participación ciudadana puede dar alternativas ante las posibles negativas de los concejos”.
Joffre Campaña
ESPECIALISTA EN AUTONOMÍA
“El distrito segmentaría los intereses de diversos políticos, es contraproducente”.
César Cárdenas
MIEMBRO DEL FORO DEMOCRÁTICO
“Empezaremos a consultar en los barrios sobre el modelo de desarrollo que se desea para Guayaquil”.