Convenio para modernizar sus departamentos de investigación de los laboratorios de INH.
El Instituto Nacional de Higiene Leopoldo Izquieta Pérez (INH) producirá en sus laboratorios la vacuna pentavalente para los niños y niñas de 2, 4 y 6 meses de edad, luego de que fueron aprobados y firmados cinco proyectos con la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt) y el Ministerio de Salud Pública.
Con este convenio, valorado en 13 millones de dólares, se buscará modernizar los actuales métodos y equipamiento que utilizan para las investigaciones científicas. Los futuros cinco proyectos se dieron a conocer el pasado viernes en el marco del 67º aniversario que cumplió el INH.
Actualmente, la entidad produce la vacuna trivalente, que ataca al sarampión, la rubéola y parotiditis (paperas). Con la pentavalente se podrán prevenir enfermedades como la difteria (infección aguda que afecta a las amígdalas, faringe, tráquea, nariz, piel y otros), tétanos, tos ferina, hepatitis B e infecciones por Haemophilus influenzae tipo B (afecta al sistema nervioso central con meningitis y neumonías).
Reducción de costos
La idea de producir la pentavalente surgió por la necesidad de abaratar precios. Aunque no se dieron cifras, el director del INH, Telmo Fernández, indicó que la importación del medicamento resulta muy costosa.
El Instituto Nacional de Higiene cuenta con el equipamiento necesario para implementar este proyecto, luego de una donación que recibió del gobierno japonés. Se trata de máquinas automatizadas del laboratorio de producción biológica para el envasamiento y sellamiento de los envases.
Según Fernández, se tiene previsto que el primer desembolso de un millón de dólares sea recibido esta semana para iniciar el plan de contingencia para la etapa invernal.
El dinero también servirá para la producción de la vacuna antirrábica y el suero antiofídico que se utiliza para tratar las mordidas de serpientes.
Otro de los proyectos contempla la implementación de técnicas de biología molecular. Dentro de los servicios se instalarán equipos en tres áreas en Guayaquil, el de bacteriología, tuberculosis y parasitología.
También se tiene previsto la investigación a nivel nacional de los llamados arbor virus, que se transmiten por vectores o mosquitos. Entre las enfermedades que se podrían evitar están la fiebre amarilla, dengue clásico y hemorrágico.
Asimismo, se intentará implementar el área de informática con el objetivo de establecer una red nacional entre todos los laboratorios del INH, mediante la utilización de equipos tecnológicos como internet y la comunicación satelital. Otro proyecto estará destinado a la capacitación del personal de la entidad, en diferentes aspectos científicos que actualmente se desarrollan en el mundo. Fernández tiene previsto iniciar la ejecución de los proyectos el próximo año.