Unas 400 personas, la mayoría de ellas profesionales, serían las perjudicadas por buscar un empleo.
Bloqueo de todas sus cuentas bancarias, enajenación de los bienes que posee, prohibición de salida del país y prisión preventiva fue lo que dictó ayer el juez 13º de lo Penal del Guayas, Ronald Guerrero, contra Ligia Cecibel Guerra Araujo, a quien cientos de personas acusan de haberles “vendido cargos públicos” que jamás les consiguió.
La detención de la presunta estafadora, para quien el fiscal Javier Espinoza solicitó la prisión, se dio el pasado sábado en la 42 y la C, suburbio oeste de Guayaquil, adonde la mujer llegó para supuestamente recibir $ 900 de Gary Álava a cambio de un puesto en la desaparecida Pacifictel (hoy parte de la Corporación Nacional de Telecomunicaciones).
En ese sector, según el reporte policial, la mujer estuvo a punto de ser linchada por un grupo de supuestos perjudicados, quienes la entregaron a un patrullero que la trasladó hasta la Policía Judicial del Guayas (PJ-G), donde la fiscal Patricia Morejón, solicitó su detención “por abuso de confianza”
Ayer, durante la audiencia oral en la Fiscalía de la PJ-G, Guerra Araujo dijo que se entrevistaba con las personas porque es psicóloga y estudiaba sus perfiles, por pedido de su ex conviviente William Muñoz Monroy, en cuyas cuentas se depositaban los valores. Además mencionó a Arturo Gaytán Martillo. Dijo que ambos la contrataban “para receptar las carpetas”. Sin embargo, a la Fiscalía llegaron personas que dijeron haber entregado dinero en efectivo con la promesa de cargos en entes públicos.