Un atacante suicida que conducía un vehículo con explosivos causó la muerte este domingo a 15 personas, incluyendo siete policías, en la volátil provincia de Diyala, al norte de Iraq, dijeron efectivos de la fuerza.
El asalto también dejó 20 heridos.
La policía dijo que el atacante tenía como blanco un puesto de control en la provincia situada al norte de Bagdad, donde militantes de Al Qaeda aún operan pese a que han sido expulsados de otras partes del país.
Durante los últimos meses, la violencia ha disminuido severamente en Iraq y algunos consideran que está en sus niveles más bajos desde la invasión del 2003 liderada por Estados Unidos.
Sin embargo, los insurgentes mantienen su capacidad para perpetrar ataques con bombas.
La policía y guardias civiles son los blancos favoritos para grupos insurgentes como Al Qaeda, quienes los consideran como colaboradores del Ejército de Estados Unidos.