- NOV. 16, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
SAN LORENZO, Esmeraldas. Decenas de embarcaciones parten a diario con cargamento de combustibles desde este puerto fronterizo.
El norte esmeraldeño y el occidente de Carchi es una zona crítica por el narcotráfico, contrabando de armas, municiones y combustibles. Los pobladores, las autoridades judiciales y personal policial y militar lo reconocen.
El control está a cargo del Ejército, la Armada Nacional y la Policía. “En mi sector estamos trabajando en tareas de vigilancia e inteligencia.
Nuestra misión es el control de armas e impedir el acceso de grupos armados ilegales. No tengo nada que decir sobre los hechos violentos o el suceso de Borbón”, afirma el Crnl. Guillermo Tamayo, comandante del Batallón Motorizado Esmeraldas, que tiene desplegados unos mil elementos y tanques de guerra.
Esa expresión se da al interrogarle si hubo descuido de las fuerzas militares cuando se produjo el ataque de las Águilas Negras en la localidad de Borbón, donde hay un puesto naval y una estación de Policía. Tamayo tampoco opina sobre la presencia de ese grupo en territorio ecuatoriano. “No es mi área de vigilancia”, dice. Por las muertes violentas debe responder la Policía, agrega el oficial.
El Ejército controla una parte del cantón Eloy Alfaro, y desde San Juan, parte alta de Mataje, hasta Tobar Donoso, en Carchi. La Armada vigila la franja costera, además de San Lorenzo, Mataje, Borbón y las islas ubicadas en la desembocadura del río Mataje, que sirve de límite.
Cuenta con una base naval en San Lorenzo y depende del Comando de Operaciones Norte.
Comerciantes de Borbón y San Lorenzo, que piden no se citen sus nombres, mencionan que la libre entrada de colombianos es causa del aumento de la violencia. Desde hace cerca de un año, el gobierno de Rafael Correa dejó de exigir a los ciudadanos del vecino país la presentación del pasado judicial (récord policial) para acceder a nuestro territorio. Esa medida la implantó el ex presidente Lucio Gutiérrez, en un intento por frenar el acceso de miembros de grupos al margen de la ley.
Hoy, en el muelle de San Lorenzo, la Policía de Migración no ejecuta mayores controles, como lo hacía hace dos años. Al menos el miércoles 12, en el turno de las 09:00, del bote que se dirige hacia Puerto Palma (Colombia) no se hizo ningún control a los pasajeros.
En ese muelle, incluso el abordaje de decenas de cilindros de gas y tanques de gasolina se da sin contratiempos. Estos productos van hacia las poblaciones ubicadas en el canal de Mataje, pero son desviados al país vecino. En el Juzgado Penal de San Lorenzo se ventilan 40 procesos penales por tráfico ilegal de combustibles, armas y drogas.