Lo primero que llama mi atención al entrar es el aviso del concierto de la Orquesta Sinfónica del Conservatorio Antonio Neumane que habrá en el ágora, el próximo viernes (ayer), a las seis de la tarde.
Avanzo y encuentro unas tiendas comunitarias, y veo a algunas señoras haciendo manualidades, otras aprendiendo a cocinar y un grupo preparándose en peluquería, los señores toman cursos para ser buenos meseros, pero lo distinto es que, además, reciben capacitación para que con esos conocimientos emprendan alguna actividad productiva.
Mientras las señoras aprenden, sus hijos se divierten en la ludoteca, donde vi a algunos pequeños jugando ajedrez, otros leyendo y algunos armando rompecabezas. La ludoteca queda junto a un bosquecito donde hay árboles de especies que están en peligro de extinción y desde el cual se ve el vivero para los huertos familiares que se promocionan en el lugar. Hay también una biblioteca, una videoteca, un salón equipado con modernas computadoras y una sala de exposiciones. Los estudiantes que lo necesiten pueden recibir allí clases de nivelación, sobre todo de matemáticas y ortografía. Hay más allá un lugar destinado a rehabilitación para personas con discapacidades y otro para tratar problemas de violencia intrafamiliar.
Mientras recorro el lugar observo a un grupo de niñas saliendo de su clase de ballet y a muchos chicos trabajando con un instructor de karate en un lugar cercano a la piscina.
Luego llego al dispensario, en el que hay botica con medicamentos genéricos, equipos para radiografías y ecografías, un pequeño quirófano y una sala para que quien lo requiera pase allí el día hasta ser transferido a un hospital si es necesario o ser dado de alta.
Estoy en el Centro Polifuncional de la Municipalidad de Guayaquil, en Bastión Popular, donde se ejecuta un Plan de Desarrollo local, que en su origen recibió asesoría y financiamiento de la Unión Europea. El Plan fue formulado por las personas clave para lograr el desarrollo del sector: las familias, las organizaciones populares, las instituciones públicas, las organizaciones privadas y las empresas que trabajan en Bastión. Se lo concibió flexible y adaptable, y la responsabilidad es compartida con la comunidad que se integra en la Comisión de Gestión, el Comité de Coordinación y los diversos grupos de trabajo. Por ejemplo, para el Programa Barrio Saludable, el Municipio se comprometió a asumir la competencia para llevar el alcantarillado, y las organizaciones comunitarias se comprometieron a ser un ejemplo en el manejo de la basura, el embellecimiento del barrio, el respeto a la línea de fábrica, el arreglo y adecuación de sus hogares.
Algo más, allí se suman muchos esfuerzos y se acepta la colaboración de instituciones que respondan a las necesidades del sector y a los objetivos del proyecto, por eso en el Centro Polifuncional trabajan los CAMI, la Fundación E-ducate, la Fundación Leonidas Ortega, Borsea S.A., Fasinarm, Solca, Sepam, Corporación Alfa y Omega y Fundación Nobis.
Cuando salí, decidí que debía contar lo que vi y me pregunté por qué muchos guayaquileños no conocemos sitios como este en los que probablemente se decide el futuro de muchos de los que aquí habitan y de la ciudad misma.