- NOV. 15, 2008 - Foto - El Gran Guayaquil - EL UNIVERSO
La Empresa Cantonal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (Ecapag) hizo un llamado a las autoridades de Gobierno para que desalojen a los habitantes de la cooperativa Las Palmeras II, que llevan más de un mes asentados en las lagunas de oxidación, ubicadas en la nueva autopista Terminal Terrestre-Pascuales.
Según José Luis Santos, gerente general de Ecapag, estas invasiones no permiten efectuar los trabajos de mantenimiento preinvernal que realiza la concesionaria Interagua en los canales de aguas lluvias.
“Por unos pocos se verán afectados más de 300.000 habitantes que en la actualidad habitan sectores como Samanes, Guayacanes, Cooperativas Varias, Vergeles y Bastión Popular, que descargan sus aguas servidas allí”, dice Santos.
Los moradores de la cooperativa aseguran que esos terrenos les pertenecen y afirman que se mantendrán allí. “Estamos amparados en la nueva Constitución. Además estamos legalmente constituidos como cooperativa, según consta en el Registro Oficial desde 1993”, asegura Carlos Zambrano, presidente de Las Palmeras II, quien acudió ayer a las instalaciones de Ecapag, en el edificio Las Cámaras, para dar su versión.
Según Coralia de la Cadena, de la Dirección de Medio Ambiente del Cabildo, los pobladores que habitan en las lagunas de oxidación pueden verse afectados a mediano plazo por infecciones intestinales y respiratorias, además se exponen a la contaminación del suelo.
Juan Ramón Jiménez, director jurídico de Ecapag, dijo que el recurso de amparo a favor de la cooperativa debería quedar sin efecto al haber cometido el delito ambiental de asentarse en esos terrenos.