Hoy se celebra el Día de la Escucha. Consejería telefónica atiende más de 400 personas al mes.
“Una siente emoción y nervios al levantar el auricular cuando suena el teléfono” explica Alby Pesantes, de 57 años, pues entiende lo importante que es atender la llamada de una persona aturdida por sus problemas y permitirle hablar.
“A veces solo escuchamos una respiración fuerte o lagrimeos y tenemos que intentar conectarnos”, expresa Pesantes, entusiasmada por su labor.
Ella es parte de un grupo de 60 voluntarias que trabaja en el servicio de consejería de la Casa de la Vida, cuya sede está ubicada en Urdesa central.
Esa actividad se conmemora hoy por el Día de la Escucha, creado hace seis años por fundaciones internacionales dedicadas a dar consejería mediante llamadas telefónicas.
“Cuando contesto una llamada siento que ayudo a uno de mis hijos o a mi nieta de 19 años”, admite Pesantes, que dedica dos horas de su tarde a esta labor social.
Que su trabajo no cuente con remuneración es un motivo de orgullo para otras mujeres como Dolly Dávila, quien se alegra de haber invertido dos años en prepararse para realizar este servicio desde enero pasado.
Pero el tiempo que dedican las voluntarias no es suficiente en otros casos donde se hacen esfuerzos para mantener este servicio de forma gratuita.
Esa es la situación que enfrenta Teleamigo, pues el costo del arriendo del local y los gastos básicos son financiados por donaciones y los cinco dólares que cuesta una terapia de consejería personal, que suelen ser cinco u ocho al mes.
Una hoja de papel pegada en la puerta de la oficina donde se lee “Vendo Pbx 3 líneas en el sector centro” habla de la falta de recursos de la institución.
“Ahora contamos con una línea directa para consejería y somos dos personas en dos turnos” comenta Pilar Pacheco, consejera telefónica, desde hace 14 años en la institución.
“Entendemos lo importante que es para las personas el desahogarse y por eso continuamos”, dice aunque reconoce que los gastos mensuales se cubren “con las justas”.
Los casos más atendidos al teléfono, según Pacheco, son peleas conyugales, depresión y falta de comunicación entre padres e hijos. Ella sabe lo difícil que es contestar cerca de 180 llamadas al mes pero afirma que es una actividad que “enriquece el espíritu”.
Casa de la Vida
Tres personas atienden en turnos de dos horas en la Fundación. Para acceder a la consejería se puede llamar a los teléfonos (09) 710-0737 y al 1-800-648-432.
Teleamigo
Esta institución cumplió 15 años y cuenta con dos consejeras. El teléfono de ayuda es el 231-1246.